La política exterior y los retos regionales forman buena parte de la agenda de la cumbre hispano-lusa ayer. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, presidió junto al primer ministro de Portugal, Luis Montenegro, la XXXV Cumbre Hispano-Lusa, celebrada ayer miércoles en la ciudad portuguesa de Faro. Ambos líderes abordaron la proyección europea y global de sus países.
El presidente Sánchez y el primer ministro Montenegro también han abordado los principales temas de actualidad internacional.
Tanto España como Portugal comparten la necesidad de que Europa no sólo proteja el orden multilateral basado en valores y el Derecho Internacional, sino que además debe ser un motor de su reforma y mejora, según comunicó el Gobierno español ayer.
Pedro Sánchez ha destacado que la guerra de agresión de Ucrania y la escalada del conflicto en Líbano; la desesperada situación humanitaria en Gaza; o la coyuntura frágil y precaria en el Sahel, ponen de manifiesto que este sistema basado en normas «está siendo cuestionado de manera agresiva e implacable».
El presidente español ha agradecido en este sentido la firmeza de Portugal en la defensa de Naciones Unidas y el derecho internacional, destacando que ambos comparten el firme apoyo a la labor que realiza el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y de instituciones como UNRWA y UNIFIL.
Sánchez ha vuelto a señalar la necesidad de poner en marcha un proceso político que restaure la paz y la seguridad en Oriente Próximo mediante la implementación de la solución de los dos Estados con la celebración de una Conferencia de Paz Internacional y a pedir que se revise el Acuerdo de Asociación UE-Israel.









