La conferencia internacional de apoyo al Líbano se inauguró el jueves en París, con la participación de Marruecos.
El Reino está representado en esta conferencia por Fouad Yazourh, embajador director general de relaciones bilaterales del ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero.
Organizada por iniciativa del presidente de la República Francesa Emmanuel Macron, esta conferencia reúne a los Estados socios del Líbano, las Naciones Unidas, la Unión Europea y organizaciones internacionales, regionales y de la sociedad civil.
Su objetivo es movilizar a la comunidad internacional para responder a las necesidades de protección y ayuda de emergencia de la población libanesa e identificar vías de apoyo a las instituciones del país, en particular a las Fuerzas Armadas Libanesas.
En la apertura de la conferencia, el presidente francés pidió un alto el fuego «lo antes posible» en Líbano y ayudar a los libaneses a «recuperar el control de su destino».
«La guerra debe terminar lo antes posible. Debe haber un alto el fuego en Líbano», insistió, anunciando el apoyo francés de 100 millones de euros para Líbano y la contribución de Francia al equipamiento del ejército libanés con vistas a su redespliegue en el sur del país una vez logrado el alto el fuego.
En un discurso pronunciado por videoconferencia, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidió «a los dirigentes libaneses que tomen medidas decididas para garantizar el buen funcionamiento de las instituciones del Estado a fin de hacer frente a los urgentes retos políticos y de seguridad del país».
«Animo a los socios a reforzar su apoyo a estas instituciones del Estado, incluidas las Fuerzas Armadas Libanesas, que son un componente vital para construir un futuro seguro y pacífico», dijo, pidiendo un alto el fuego inmediato en Líbano.
Anteriormente, el primer ministro libanés, Najib Mikati, había pedido a la comunidad internacional que actuara conjuntamente para poner fin a la guerra en Líbano entre el movimiento islamista proiraní Hezbolá e Israel.
«Líbano pide a la comunidad internacional que actúe unida y apoye los esfuerzos para poner fin a la actual agresión y aplicar un alto el fuego inmediato», afirmó Mikati.
«La Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, en su redacción actual, sigue siendo la piedra angular de la estabilidad y la seguridad en el sur de Líbano», afirmó, señalando que su “plena e inmediata aplicación preservará la soberanía y la integridad territorial de Líbano y garantizará la seguridad en nuestra frontera meridional, lo que permitirá a las comunidades desplazadas regresar a sus zonas”.









