20 junio 2026 / 02:49

La Casa del Periodismo

No insultar el futuro franco-marroquí

mares30 - octubre 28, 2024

Nadie puede negar los crímenes coloniales en Marruecos. Nadie puede negar que el colonialismo francés es el origen de varios problemas que vive Marruecos hoy en día. El conflicto regional del Sahara es una pura herencia del colonialismo francés. España tiene también parte de la responsabilidad. No se puede cambiar la historia ni borrar el pasado. 

 

Sin embargo, no se puede dejar de ver el futuro y de abrir caminos en un mundo cada vez más cerrado, dividido, cambiante, turbulento e incierto. Además, nadie puede negar el gran paso valiente y gigantesco que ha dado Francia al apoyar la marroquinidad del Sahara, desde el pasado 30 de Julio.

 

Francia, sí, ha perdido mucho peso en el tablero geopolítico mundial en la última década, pero sigue siendo una potencia mundial y miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La importancia de Francia es innegable.

 

En la política y diplomacia todo es posible. Los intereses estratégicos y vitales del Reino deben ser tomados en consideración. Como dijo el difunto rey Hassan Segundo, no hay que insultar el futuro. En este caso, el futuro franco-marroquí. Así, mientras Francia respete los pilares de la nación marroquí habrá más posibilidades de cooperación y coordinación. La discusión sobre la visita de Macron a Marruecos es sana mientras se respeten las reglas del juego. Hablando se entiende la gente. Pero no se puede negar la relevancia estratégica de la visita de Macron. 

 

La visita de Estado que realiza esta tarde a Marruecos el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron y la primera dama Brigitte Macro, se enmarca en la nueva etapa franco-marroquí tras la decisión francesa de apoyar la marroquinidad del Sahara. La visita durará tres días: del lunes 28 de octubre al miércoles 30 de octubre.

 

Tras perder mucho terreno en Marruecos en los últimos años, Francia aspira a reconstruir la “asociación excepcional que une a nuestros dos países”, según una nota de prensa de la Presidencia francesa.

 

Las relaciones bilaterales, tradicionalmente, no han sido del todo excelentes, están marcadas, desde mediados de la década de 1990, por altibajos, por un diálogo intenso y frecuente, y por crisis pasajeras.

 

El rey Mohamed VI eligió Francia como destino de su primera visita de Estado al extranjero en marzo de 2000. También fue el primer jefe de Estado al que recibió el expresidente François Hollande, el 24 de mayo de 2012, una semana después del traspaso de poderes. Aquel encuentro permitió reafirmar el lugar excepcional que concede Francia a sus relaciones bilaterales con Marruecos. También el rey de  Marruecos recibió al actual presidente Emmanuel Macron dos veces. Macron visitó Rabat los días 14 y 15 de junio de 2017. Un año después, Macron regresó a Rabat y Tanger para inaugurar con el Rey la primera línea ferroviaria de alta velocidad. Son datos importantes para comprender el presente.

 

Las reuniones anuales de jefes de Gobierno, que se celebran desde 1997, han permitido acercar “el diálogo político al nivel del que mantenemos con nuestros socios europeos más cercanos. Son un reflejo de la solidaridad de Francia con Marruecos”. La relación bilateral entre Francia y Marruecos destaca por su longevidad y proximidad. Las relaciones diplomáticas son viejas. En el siglo XIV, Francia fue el primer país europeo en enviar un cónsul a Marruecos, según la presidencia francesa.

 

Los marroquíes arroparon a Francia el momento difícil. Francia no deja de destacar el gran rol de los 73.000 soldados marroquíes que, en vísperas del desembarco de Provenza, formaban parte integrante del ejército de liberación. Con motivo de la ceremonia de conmemoración del 80º aniversario del desembarco de Provenza, el pasado 15 de agosto de 2024, Macron nombró Caballero de la Legión de Honor al ex solomillo marroquí Larbi Jawa, veterano de la Segunda Guerra Mundial. Guerra Mundial, en presencia del jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, en representación del el Rey Mohamed VI.

 

“De 1939 a 1945, 73.000 soldados marroquíes prestaron apoyo sin reservas a Francia en su lucha contra la tiranía. En Provenza, tres grupos de Tabors marroquíes liberaron Aubagne el 21 de agosto de 1944, rompiendo así una barrera contra la reconquista de Marsella”, según la presidencia francesa.

 

Tras la decisión de reconocer la marroquinidad del Sahara, siguiendo los pasos de EEUU, relaciones franco-marroquíes experimentan un nuevo impulso con la visita de Estado de Macron a Marruecos. Los franceses tienen como objetivo renovar y reforzar la «cooperación excepcional» mediante la firma de acuerdos en todos los ámbitos.

Categorías : Diplomacia Francia