Fouzia El Berchidi*
El compromiso del Estado marroquí con las provincias del sur no es nuevo. Desde la recuperación de los territorios del Sáhara, el Reino ha implementado varios programas de desarrollo regional destinados a mejorar el bienestar de los habitantes del Sáhara marroquí. Entre estas iniciativas, la ampliación de la infraestructura vial, el acceso al agua potable y la electricidad, así como la promoción del empleo en sectores estratégicos como la pesca y la explotación de recursos naturales, que contribuyeron a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos en la provincias del sur.
Seguridad e inversión; son los dos pilares del programa anunciado por el Rey de Marruecos Mohammed VI, cuyo objetivo principal es elevar el Sáhara Marroquí al rango de puerta de entrada de los países africanos a Europa y fundamentar las relaciones en la cooperación Sur-Sur con Occidente a través del diálogo y la inversión.
Los últimos 49 años estaban llenos de acontecimientos. Líder en producción de energía verde, la región del Sahara ha marcado la pauta del progreso de Marruecos desde las primeras inversiones. La población se ha quintuplicado, transformando El Aaiún, la capital de la región, y Dajla, la antigua Villa Cisneros, en grandes centros urbanos, industriales y turísticos.
Cabe recordar que las décadas de 1990 y 2000 también estuvieron marcadas por la aceleración de la descentralización administrativa y la creación de agencias de desarrollo regional que permitieron la gestión local de proyectos. Por ejemplo, proyectos como el puerto de El Aaiún han fortalecido la conectividad de la región con el resto del país y más allá, facilitando así las exportaciones al África subsahariana y Europa.
Los esfuerzos del Reino de Marruecos en favor del desarrollo de las provincias del sur están dando resultados cuantificables. Según informes publicados por organismos como el Observatorio de Desarrollo Humano y la Dirección de Estudios y Previsiones Financieras, las provincias del sur han experimentado una continua disminución del desempleo, una clara mejora en el acceso a los servicios de salud y educación, así como un aumento de las inversiones en sectores clave, como el de las energías renovables.
Al nivel nacional, a finales del pasado mes de julio, el Ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, inauguró oficialmente el viaducto de carretera más grande y más largo jamás construido en el Reino. Estas infraestructuras tienen como objetivo desarrollar los recursos naturales del Sáhara marroquí. De hecho, las provincias del sur, en particular El Aaiún y Dajla, tienen un potencial natural considerable, lo que las convierte en territorios atractivos para inversiones sostenibles y diversificadas.
Entre otros proyectos, en el marco de la conmemoración del 49 aniversario de la gloriosa Marcha Verde, Lahcen Saadi, Secretario de Estado encargado de la industria tradicional y de la economía social y solidaria, supervisó la firma de cuatro importantes acuerdos destinados a promover el sector industrial tradicional en la región de Assa Zag y, en particular, en la comunidad fronteriza de Mahbas.
Al nivel internaconal, conviene destacar el gran apoyo político y económico de los EE.UU al dossier del Sahara Marroquí. La Agencia de Asistencia a la Coordinación especificó, según informó el diario “L’opinion” que “este programa apoyará a la sociedad civil en las regiones de Dakhla y El Aaiún desarrollando las competencias profesionales de los participantes.
La misma fuente informó que entre los solicitantes elegibles para este financiamiento se encuentran organizaciones con y sin fines de lucro; instituciones privadas de educación superior; organizaciones públicas internacionales y pequeñas empresas con experiencia funcional y regional en educación y desarrollo humano.
Cabe recordar también que Francia tomó la inicativa de invertir directamente en el Sáhara Marroquí junto con Marruecos a través de una implicación económica en todos los sectores (desalinización, puertos, desarrollo de infraestructuras, desarrollo energético, etc).
En este sentido, Marc Finaud, asesor principal del Centro de Política de Seguridad de Ginebra, recordó en su intervención a la agencia MAP, las disposiciones de la iniciativa de autonomía marroquí que garantizan el desarrollo socioeconómico de la región del Sahara, en particular su artículo 13, que estipula que la región dispondrá de los recursos financieros necesarios para su desarrollo y se beneficiará de los fondos asignados por el Estado de conformidad con el principio de solidaridad nacional.
El experto indicó, también, que Marruecos está movilizando esfuerzos para atraer más inversiones extranjeras directas en la región, que está experimentando un dinamismo sin precedentes gracias al Nuevo Modelo de Desarrollo para el Sáhara Marroquí lanzado por el rey Mohammed VI en 2015.









