Los participantes en el 10º Foro Mundial de las Naciones Unidas de la Alianza de Civilizaciones (UNAOC), celebrado del 25 al 27 de noviembre en Cascais (Portugal), acogieron con satisfacción el Plan de Acción de Rabat sobre la prohibición de la apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia.
Los firmantes de la Declaración de Cascais, adoptada en la reunión de alto nivel del Grupo de Amigos de la Alianza de Civilizaciones, también saludaron el Plan de Acción de Fez sobre el papel de los líderes religiosos contra la incitación a la violencia y pidieron a los Estados miembros, al sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales y a otras partes interesadas que apoyen el plan de las Naciones Unidas para proteger los lugares religiosos de acuerdo con sus objetivos.
En este contexto, el documento reconoce el papel de los líderes religiosos en la mediación de conflictos y la cooperación al desarrollo, subrayando la necesidad de combatir todas las formas de intolerancia religiosa y de fomentar la aplicación del plan de acción de la ONU para la protección de lugares religiosos.
La Declaración también reafirma el compromiso político con los cinco pilares de la Alianza de Civilizaciones: juventud, educación, migración, medios de comunicación y mujeres, destacando el trabajo realizado en estos ámbitos y su papel constructivo en la promoción de los valores de prevención de conflictos, mediación y reconciliación.
El documento subraya el papel central de una educación inclusiva, de calidad y transformadora en la promoción del diálogo, la paz y los Derechos Humanos. Los firmantes piden a la Alianza que prosiga su acción a través de una serie de proyectos, en colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales, fundaciones, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación.
La Declaración de Cascais también destaca el importante papel del foro de la UNAOC como plataforma para el diálogo intercultural e interreligioso y como espacio para promover la cooperación, la solidaridad y la fraternidad humana, subrayando la importancia del diálogo intergeneracional para la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, así como la contribución de la diplomacia deportiva como herramienta para promover el diálogo.
Los firmantes también reconocieron el potencial de la inteligencia artificial como herramienta para promover el diálogo intercultural e interreligioso, subrayando la importancia de combatir la desinformación, la desinformación y la incitación al odio, al tiempo que se promueve la integridad de la información.
La Declaración también saluda el compromiso de la UNAOC con el sector privado para fortalecer la capacidad de proyectos innovadores implementados por organizaciones de la sociedad civil que conectan pueblos y culturas y promueven el diálogo y el entendimiento a nivel mundial, regional y local.









