Khadija Dakni
La caída del régimen de Bashar al Asad en Siria marca un cambio significativo en el panorama regional, aunque el primer ministro libanés, Najib Mikati, considera que es demasiado pronto para evaluar todas sus implicaciones. Mikati señaló en una entrevista concedida el viernes a El País que, tras los eventos recientes en Gaza, Líbano y Siria, la prioridad de su Gobierno sigue siendo proteger la estabilidad interna del Líbano y evitar divisiones políticas y sociales.
El cambio de régimen en Siria podría representar una oportunidad para resolver la situación de los refugiados sirios que permanecen en el Líbano. Según Mikati, muchos de los 1,5 millones de refugiados sirios en el país temían represalias si regresaban a Siria mientras El Asad estaba en el poder. Con el nuevo contexto político, Mikati confía en que estas personas puedan regresar a sus hogares, reduciendo la carga económica y social que representan para Líbano.
Sin embargo, el primer ministro insistió en que, aunque Líbano no ha establecido contactos oficiales con las nuevas autoridades sirias, planea felicitar al nuevo primer ministro sirio en el futuro. Para Mikati, la prioridad sigue siendo garantizar los intereses nacionales de Líbano, en un momento en el que la región está experimentando transformaciones profundas y aún inciertas.









