20 junio 2026 / 03:12

La Casa del Periodismo

Ahmed Benremdane, veterano del Hispanismo Marroquí, a Mares30: El francés no quita al español su privilegio de ser una lengua muy presente entre los marroquíes (II)

mares30 - diciembre 31, 2024

Entrevistado por Sara Bouchtarouif

 

Una trayectoria larga y rica. Un catedrático comprometido. Profesor de muchos brillantes y destacados hispanistas en Marruecos y fuera del país.

 

Así es Ahmed Benremdane, investigador y ex catedrático de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas Dhar El Mahraz de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez. El profesor Benremdane atiende al diario Mares30 con motivo de la publicación del libro “Homenaje a los hispanistas jubilados de las universidades de Marruecos”. En esta segunda parte de la entrevista abordamos la larga trayectoria de uno de los pilares del hispanismo.

 

Hay que subrayar que Benremdane ha enseñado a muchos de los jóvenes periodistas hispanistas marroquíes que están consolidando ahora las bases del periodismo marroquí en español tras décadas estériles.

 

Sin más preámbulos, les dejamos disfrutar con esta entrevista (segunda parte) al profesor Ahmed Benremdane.


Pregunta (6): Usted tiene también una experiencia considerable en el campo de la traducción. Háblenos un poco sobre esta experiencia. ¿Y qué se puede decir sobre la traducción del árabe al español y viceversa hoy por hoy?

 

Sobre mi experiencia en el campo de la traducción, me gustaría decir que mi interés por la traducción nació en el momento en que me di cuenta de la importancia de esta especialidad y de su papel en el acercamiento entre pueblos y comunidades parlantes de diferentes lenguas y culturas.

 

En mi caso, la traducción del español al árabe y viceversa es, sin duda, el medio o la herramienta que nos permite acercarnos a la cultura española y latinoamericana y acercar a los hispanófonos a la nuestra. Mi idea, al principio, era – y lo es hasta hoy en día- intentar conocer al Otro y darse a conocer por el Otro. Dicho de otra forma, intento, mediante la traducción, contribuir a borrar los prejuicios y las falsas imágenes ya que muchas no corresponden a las reales.

 

Mi interés por la traducción se nota no sólo en las clases que impartía a lo largo de varios años, en el Departamento de Hispánicas de Fez sino también en mis participaciones en los coloquios y encuentros sobre temas relacionados con la misma especialidad.

 

Los contactos con los profesionales y especialistas fue otro punto que me gustaría mencionar por su gran influencia y necesidad. La Escuela de Traductores de Toledo – y la Facultad de Traductores de Granada, también – ha sido para mí el espacio adecuado para desarrollar mis conocimientos, estar al corriente de las novedades y llevar unos cuantos proyectos de traducción, así como la invitación mutua de especialistas de estas instituciones y de la Facultad Dhar El Mahraz, de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah, particularmente el Departamento de Hispánicas, en el momento en que yo asumía la responsabilidad de director.

 

Aprovecho esta ocasión para recordar mi experiencia como profesor del Departamento de Español de la Facultad de Idiomas y Traducción, de la Universidad Rey Saúd de Riad, en Arabia Saudí. Los cinco años que pasé allí, me permitieron profundizar mis conocimientos en la traducción gracias a mi contacto cotidiano con dicha especialidad y con especialistas de varias naciones, además de las clases que impartía sobre diferentes campos de la traducción (la literaria, comercial, la resumida, la interpretación consecutiva y simultánea,…), de los congresos y las conferencias que pronuncié durante mi estancia y mi trabajo de intérprete en algunos congresos, como el del OPEC, entre otros. Gracias al servicio de publicaciones de la Facultad de Idiomas y Traducción, tuve la oportunidad de publicar dos libros en torno a la traducción. Se trata de La traducción del árabe al español y viceversa: dificultades y propuestas (Publicaciones del Centro de Investigaciones de la Facultad de Idiomas y Traducción, Universidad Rey Saúd, Riad, 2007) y Didáctica de la traducción resumida (publicaciones del Centro de Investigaciones de la Facultad de Idiomas y Traducción, Universidad Rey Saúd, Riad, 2006).

 

A mi vuelta a Marruecos, publiqué, en colaboración con el colega Dr. Abdelmounem  Bounou, de la Universidad Mohamed V de Rabat, Traducción al árabe de la tragedia en cinco actos Ali Bey en Marruecos (Ed. Force Equipement, Casablanca, 2011). Luego y gracias a la ayuda de traducción de obras españolas a otros idiomas, publiqué dos traducciones: El nombre de los nuestros de Lorenzo Silva, (Ed. Somadil, Casablanca, 2012) y Siete ciudades, Historias del Marruecos español, de Lorenzo Silva ( Ed. InfoPrint, Fez, octubre 2016), La tercera obra del mismo escritor es Del Rif a Yebala, cuya traducción está en preparación.

 

Pero la creación de un máster especializado en “Traducción Especializada e Interpretación Consecutiva-simultánea: Esp-Ar-Esp”, en 2011, -después de una experiencia fructífera en la Facultad de Idiomas y Traducción, de la Universidad de Riad, sin olvidar también las estancias en la Escuela de Traductores de Toledo, en la Facultad de Traductores de Toledo, etc.- ha sido el fruto de años de investigación sobre temas de traducción, clases dedicadas solamente a este tema, particularmente del español al árabe y viceversa, conferencias, prácticas de la interpretación, tanto la consecutiva como la simultánea, etc.

 

La idea de crear un Máster de Traducción se puede explicar, efectivamente, por aquella estancia mía fuera de Marruecos. Los cinco años fuera de Marruecos y más exactamente en la Facultad de Idiomas y de Traducción de la Universidad Rey Saúd de Riad me han permitido hacer una especie de radiografía de la situación de la traducción en Marruecos y darme cuenta del vacío existente en este campo, pese a la existencia ya desde el año 1983 de la Escuela Rey Fahd de Traducción de Tánger. El número de los estudiantes de la Escuela era limitado. Yo quería dar la oportunidad a un gran número de estudiantes no sólo los de Fez sino de otras ciudades de Marruecos. Me he dado cuenta de que al estudiante marroquí había que darle una formación sólida no sólo en la lengua sino más bien en la comunicación cultural que tiene una estrecha relación con la traducción. Generalmente, el que analiza y juzga desde fuera suele acertar en su juicio ya que al alejarse se ve claramente cosas que el que está dentro no ve, las desconoce completamente.

 

En cuanto a las asignaturas del Máster, puedo destacar esa variedad de asignaturas que giran en torno a la traducción aplicada a distintos campos como la agricultura, el comercio, la seguridad, etc. Además de los tipos de traducción como la traducción escrita, la traducción oral o interpretación consecutiva y simultánea, la traducción a la vista, la traducción resumida, etc. Sin olvidar la traducción directa y la inversa. Las tres promociones que han aprovechado los estudios del mismo Máster, han dado mucha satisfacción por su gran interés por la especialidad, sus conocimientos relativos a temas de la traducción y, sobre todo, por su obstinación de especializarse en la traducción e interpretación tras haber optado por la combinación lingüística español- árabe- francés. Las prácticas, ponencias y el cursillo han favorecido la aparición de todo un grupo de traductores e intérpretes dentro y fuera de Marruecos.

 

De esta manera, he conseguido uno de los objetivos que tenía previstos en el momento de la preparación de mi proyecto de creación de un máster especializado, a saber, el perfil del estudiante que exige el mercado laboral. Gracias a Dios, ningún estudiante de las tres promociones está en paro. Lo sé porque, para mí, la responsabilidad y el deber del profesor no consiste en dar, solamente, una formación al estudiante sino seguir contactando con él, darle consejos, implicarle en proyectos, etc., es decir, asegurarse de que ha tomado el buen camino y que ha sabido cómo aprovechar la formación que ha recibido.

 

Pregunta (7): ¿Cómo ve la situación del español en Marruecos? ¿Qué propuestas tiene usted para poder mejorar aún más esta situación?

 

El caso de la lengua española es distinto. En efecto, la presencia del idioma español en Marruecos, como sabemos, se remonta a varios siglos debido a los contactos entre los habitantes de las dos riberas del Estrecho. En la historia compartida entre España y Marruecos, podemos hablar de unos factores históricos que contribuyeron al empleo del español, como lengua de comunicación entre los marroquíes.

 

El contacto con los vecinos del Norte nunca ha sido interrumpido, al contrario era continuo. En el caso de Marruecos, el español es una lengua que, desde hace siglos, forma parte del paisaje lingüístico del país, además del árabe y del amazigh con sus variantes. Resulta, varias veces, injusto e incomprensible considerarla como una lengua colonial e incluso ¨extranjera¨, como el francés. El español, como solía decir el gran arabista y conocedor de la cultura marroquí, Rodolfo Gil Benumeya, no es una lengua importada, su implantación en el país Marruecos se remonta a varios siglos.

 

Cabe subrayar, también, que durante la época del Protectorado español en Marruecos (1912- 1956), la implantación y el uso del español se refuerzan más gracias a la administración y a las instituciones coloniales españolas establecidas en el país. El español , entonces, se convirtió en la segunda lengua hablada.

 

En cuanto al tema del español en el sistema educativo marroquí, podemos decir que la implantación del español en el sistema educativo marroquí se hizo, inmediatamente después de la Independencia, gracias al Primer Convenio Cultural hispano-marroquí, firmado el 07 de julio 1957. El propósito del Gobierno español de aquel entonces era, sobre todo, hacer frente a la política de marroquinización emprendida por el Gobierno marroquí y a la decisión de este último de considerar el árabe y el francés como las dos lenguas oficiales del país. Sin embargo, la elección del francés como segunda lengua oficial de Marruecos no quita al español su privilegio de ser una lengua muy presente entre los marroquíes.

 

El interés por el español como lengua extranjera, imprescindible en el sistema educativo marroquí, empezó a notarse a finales de los años setenta, el momento en que el Gobierno marroquí se dio cuenta de la utilidad de esta lengua no sólo en el campo político sino también en el económico. Dicho interés se tradujo, en la Enseñanza Secundaria, por el crecimiento del número de alumnos de español, por la creación de las llamadas ¨Clases de preformación¨, por una revisión de los manuales y del material didáctico, en general. La formación de profesores de español era otro reto que tenía como objetivo poner a  disposición del Ministerio de Educación más profesores marroquíes de español. Pero, pese a todos estos esfuerzos, el número de los alumnos de español, en la secundaria, nunca superó el 9% del total puesto que la mayoría eligen inglés. Pese al interés que existe por el español, en la Enseñanza marroquí, ocupa el tercer lugar, después del francés y del inglés.

 

En lo que se refiere a la Enseñanza universitaria, en la misma época, es decir, a principios de los años ochenta, se crearon nuevas Facultades de Letras y Ciencias Humanas y nuevos departamentos en la Escuela de Profesores (ENS) de Fez, de Tetuán y la Facultad de Ciencias de la Educación cuya tarea principal era la de formar a profesores de español, de secundaria, y ponerlos a  disposición del Ministerio de Educación Marroquí.

 

Los años noventa representan un cambio muy importante en la Enseñanza y en la difusión de la lengua española en Marruecos con la implicación directa de España que se puede ver en la creación de nuevas instituciones españolas, como la Consejería de Educación en Rabat.

 

A pesar de que el español ocupe la tercera posición en la Enseñanza Marroquí, tanto en la Secundaria como en la Universitaria, dicha posición puede explicarse por la elección de la mayoría de los alumnos del 3ero. Colegial del inglés, lo que significa que estos mismos alumnos siguen estudiando la misma lengua en la secundaria y en los estudios superiores. Por otra parte, y aquí notamos la existencia de una paradoja, puesto que la tercera posición del español no corresponde a la presencia de la lengua de Cervantes y su gran importancia para los marroquíes. Es una presencia informal. Son muchos los marroquíes hispanohablantes. Resulta casi imposible determinar cuál es su número exacto. Hace falta, también, tomar en consideración que el español tiene una fuerte demanda en la formación profesional que se debe al crecimiento del número de las empresas españolas en Marruecos. España es, sin lugar a dudas, el primer socio económico de Marruecos. Lo mismo podemos decir del turismo puesto que son muchos los españoles que visitan Marruecos por la cercanía, porque en el país vecino no se siente ajeno ya que el problema de la comunicación no se plantea para él.

 

Pregunta (8): En el mismo sentido, ¿Cree usted que la reconciliación entre Rabat y Madrid podría contribuir a la mejora de la situación del español en nuestro país?

 

Las relaciones hispano-marroquíes se caracterizan, en general, por altibajos. Ambos países vecinos con largos siglos de historia común conocen, de vez en cuando, unos momentos que podemos calificar de difíciles.

 

En realidad, no podemos hablar de reconciliación entre Rabat y Madrid, ya que podría entenderse que las relaciones no han sido del todo buenas. Las relaciones hispano- marroquíes, a lo largo de los siglos, han conocido en ocasiones momentos de paz, de respeto, de buena vecindad y de intercambios culturales continuos, entre otros. Por otro lado, las confrontaciones y guerras, que eran provocadas por ciertas circunstancias, obligaban a estar en alerta ante las posibles “amenazas” del vecino más cercano, lo que ponía de manifiesto la falta de comprensión entre los dos vecinos ya que cada lado alimentaba su imaginación para crear estereotipos e imágenes distorsionadas del otro, particularmente del árabe o “moro” que por desgracia se le da una mala imagen y que se le atribuye defectos y todo lo que el español rechaza creando, así, un negativo fotográfico del mismo, como decía el escritor español Juan Goytisolo.

 

Para contribuir al mejoramiento de la lengua española en Marruecos, creo que hay que dar un gran impulso a la cooperación cultural, y el buen entendimiento entre España y Marruecos puede desempeñar un papel fundamental para alcanzar este objetivo. A través de diversas iniciativas de colaboración, como programas educativos, intercambios culturales y la promoción de la lengua española en medios de comunicación. De esta manera, los dos países pueden fortalecer los lazos culturales y lingüísticos. En la enseñanza, tanto a nivel de la secundaria como en la enseñanza superior, el fomento del español es la responsabilidad de las dos partes. Tanto Marruecos como España tienen que trabajar juntos y ver las posibilidades de incrementar la presencia del español en la enseñanza.

 

Hace falta una coordinación, por ejemplo, entre los Institutos Cervantes y los departamentos de Hispánicas; una coordinación no sólo en lo que se refiere a los métodos de enseñanza sino también la realización y la celebración de eventos culturales entre ambas partes. Esto, a mi parecer, reforzará más la implantación del español y contribuirá a la creación de toda una generación de buenos, yo diría, incluso, excelentes jóvenes hispanistas.

 

A mi modo de ver, no se puede negar el papel de los Institutos Cervantes en Marruecos que organizan actividades culturales como exposiciones, conferencias, talleres, proyecciones de películas, etc., además de las clases de lengua, pero una coordinación con los departamentos dará buenos resultados y permitirá a ambas partes seleccionar y organizar actividades que interesan más a los estudiantes de Hispánicas y a los hispanistas marroquíes, en general. Estas actividades ayudarán, sin duda, a un mejor conocimiento de España como de Marruecos. Tampoco hay que olvidar el papel de los medios de comunicación como la televisión. En el caso de Marruecos, la televisión dedica sólo un telediario cotidiano de unos cuantos minutos, además de un programa radiofónico en español que queda muy insuficiente y limitado. En cambio, en la prensa escrita, sobre todo los periódicos electrónicos como “Mares30” o “Rue 20”, por ejemplo, que, gracias a unos jóvenes periodistas y al excelente trabajo que están llevando a cabo, notamos la existencia de un interés, cada vez mayor, por cuanto sucede en España y su relación con Marruecos, a todos los niveles. Los temas tratados se proponen acercar a los dos pueblos permitiendo, así, el buen conocimiento mutuo entre ambos países. América Latina ocupa, también, un lugar privilegiado e importante dadas las buenas relaciones de Marruecos con el continente americano.

 

Para lograr una buena comprensión del otro y el buen conocimiento de su cultura, hace falta, además de multiplicar las relaciones económicas y comerciales o el turismo, por ejemplo, dar a las dos culturas el interés que merecen, intentando hacer una revisión o re-lectura del pasado común corrigiendo las malas interpretaciones de unos hechos históricos que quedan presentes en la memoria colectiva, tanto de los marroquíes como la de los españoles. Puedo decir también, por ser un traductor, que el fomento de la traducción de obras literarias o científicas españolas al árabe – y viceversa- es una necesidad dado que el propósito de esta especialidad es acercarse al otro y conocerle mejor.

 

Finalmente, creo que no cabe la menor duda de que una cooperación cultural entre ambos países contribuiría de manera significativa a mejorar la presencia y el prestigio del español en Marruecos, fomentando su enseñanza y uso en diversos ámbitos de la sociedad.

 

Pregunta (9): ¿Qué mensaje(s) quiere transmitir a los jóvenes hispanistas marroquíes en particular y a los lectores en general?

 

Según mi experiencia personal, aunque sea el resultado de esfuerzos y trabajo continuo durante muchos años, quiero enfocar, en primer lugar, la importancia del interés y el deseo de aprender, familiarizándose con todo lo relacionado con la especialidad, y me refiero aquí a los estudios hispánicos. La lengua representa la etapa básica en la formación. El estudiante debe dominarla y conocer todas sus ramas a través de las asignaturas que estudia y que están relacionadas con la lengua, como la historia de la lengua, la morfosintaxis, la fonética, etc.

 

La lectura se considera el medio más efectivo o la herramienta por medio de la cual el joven hispanista puede mejorar y desarrollar sus habilidades y sus capacidades que son necesarias para la adquisición de los conocimientos en todos los campos (lingüísticos, literarios, históricos,…) y que hacen de él un buen hispanista.

 

La lectura de varias obras, de los clásicos como las de los contemporáneos le permite enriquecer sus conocimientos sobre la cultura española – y la latinoamericana, por supuesto- y conocer bien el mundo hispánico, en general. Yo he creído siempre en la necesidad de conocer la cultura del otro, el español e hispanoamericano, en nuestro caso, ya que nos permite conocer mejor la nuestra. Además, no hace falta recordar las semejanzas entre las dos, fruto de siglos de contactos y de intercambios culturales y las relaciones políticas y económicas entre Marruecos y España y entre los mundos árabe e hispánico, en general.

 

El joven hispanista marroquí tiene el privilegio y la ventaja de la cercanía geográfica de España, el pasado común compartido entre las dos riberas del Estrecho y la presencia de una comunidad española en su país y otra de los marroquíes de la diáspora, los que llevan años viviendo y trabajando en España, lo que facilita considerablemente la comunicación y crea un ambiente de comprensión y de buen entendimiento.

 

Esto, sin duda, tiene repercusiones en las relaciones sociales, políticas y en otros campos cuyo papel es alcanzar el objetivo principal de resolver problemas, crear proyectos de desarrollo que benefician a ambos países.

 

Cabe subrayar, también, que la presencia de los institutos Cervantes en varias ciudades de Marruecos, además de la Consejería de Educación y la Consejería Cultural cuya labor consiste en fortalecer las relaciones culturales entre los dos Reinos obrando con el fin de mejorar las condiciones de aprendizaje de la lengua de Cervantes y acercar a los jóvenes hispanistas a la cultura española, es fundamental para el desarrollo del hispanismo marroquí.

 

No dejo pasar esta ocasión sin recordar la gran labor de la prensa marroquí en español, tanto la auditiva como la escrita. En efecto, gracias a unos jóvenes periodistas de expresión española y a través de los periódicos electrónicos, como el caso de “Mares30”, que están realizando un excelente trabajo tratando temas de mayor interés para el hispanista marroquí en la lengua de Cervantes.

 

Para concluir, creo que, pese a la tercera posición que ocupa el español, después del francés y del inglés, el número de los que lo hablan entre los marroquíes, no sólo los del norte sino los de las regiones del sur, queda muy importante. En cuanto a la presencia del español en las universidades, pese a que el número de los estudiantes queda muy inferior en relación con las otras lenguas, como el francés y el inglés, puedo afirmar que a nivel de la calidad tenemos a excelentes jóvenes hispanistas, particularmente en el campo de la creación literaria. En efecto, existe una nueva generación creadora de textos literarios pertenecientes a varios géneros, como la poesía y el relato, en particular. Estamos, pues, asistiendo a un nuevo hispanismo creativo y de calidad. Es un futuro que se anuncia mejor y prometedor.

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