Dakni Khadija
Ecuador se encamina a una segunda vuelta electoral luego de una ajustada primera ronda en la que el actual presidente, Daniel Noboa, obtuvo el 44,3% de los votos, mientras que la candidata de la izquierda, Luisa González, alcanzó el 43,8%. La votación, celebrada el pasado domingo, dejó al país dividido y desmintió las encuestas que auguraban una victoria más clara para el mandatario.
Los resultados de la primera ronda han demostrado que Noboa sigue siendo el favorito pero tiene que quitar las gafas para ver la realidad. El presidente actual tiene, si quiere no perder los puntos de ventaja, que abordar las cuestiones sociales, económicas y energéticas. El hijo del hombre más rico del país está llamado a hablar a y con la gente de la calle. Las elecciones no se ganan solo en las redes sociales.
Noboa, empresario de 37 años e hijo del hombre más rico de Ecuador, había apostado por una estrategia de seguridad basada en la militarización y el combate frontal contra el crimen organizado. Aunque su gobierno logró reducir la tasa de homicidios, el país sigue enfrentando altos niveles de violencia y una grave crisis económica y energética, con apagones prolongados y un aumento del desempleo.
Por su parte, González, abogada de 47 años y candidata respaldada por el expresidente Rafael Correa, hizo campaña con un discurso que combina políticas sociales con un enfoque conservador en temas religiosos. Su llegada a la segunda vuelta representa un avance para el correísmo, que busca recuperar el poder tras años de confrontaciones con el aparato estatal.
La segunda vuelta está prevista para el 13 de abril y será decisiva para el futuro de Ecuador. Ambos candidatos deberán convencer a los votantes indecisos y a quienes apoyaron otras opciones en la primera ronda. La seguridad y la economía serán los temas clave en una contienda que se anticipa reñida y de gran trascendencia para la estabilidad del país.









