20 junio 2026 / 02:38

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Francisco de Torres, presidente SOCIAT-V, a Mares30: “Las cocinas son durante las tardes de Ramadán las «madrazas» de las abuelas, de las madres y de las tías”

Mares 30 - marzo 4, 2025

 

Hoy vamos a compartir la experiencia ramadanesca de Francisco de Torres, presidente de la Sociedad Civil Atlántica y de Valores (SOCIAT-V).

 

En esta charla con Mares30, Francisco de Torres afirma que el ambiente durante el mes de Ramadán en Marruecos es “distinto al del ajetreo del turismo habitual; la familia y los amigos son los elementos más queridos en esos momentos”.

 

 

¿Cuántas veces has vivido el mes de Ramadán en Marruecos? ¿En qué ciudades?

 

Aunque he viajado a Marruecos desde 1985, sólo he vivido realmente tres veces en su plenitud el Ramadán. Una de ellas hace tres décadas en el norteño Tetuán, bajo el cobijo de amigos y colegas de trabajo. Las otras dos oportunidades las tuve recientemente en la ciudad imperial de Marrakech, en varios ambientes del trazado, desde la moderna ampliación y su estruendosa colonia europea de invitados de temporada, hasta el mágico corazón de la medina.

 

¿Cómo vives el día a día durante el mes de Ramadán?

 

Con mucha reflexión e introspección. Es una experiencia realmente de noble asueto para comprender los diversos mensajes que continuamente recibimos desde lo más alto de nuestras conciencias. El sol ilumina de manera diferente las avenidas y la melodía de las aves se superpone a la sinfonía del comercio perpetuo, esta vez más pausado y pautado por el inflexible cronograma de la tabla de rezos.

 

¿Cómo te parece el ambiente ramadanesco en Marruecos?

 

Distinto al del ajetreo del turismo habitual; la familia y los amigos son los elementos más queridos en esos momentos. Compartir es el único objetivo de muchos. Las familias caminan juntas en procesión hasta las mezquitas para orar y descubrir pasajes hermosos del Corán. Las cocinas son durante las tardes de Ramadán las «madrazas» de las abuelas, de las madres y de las tías, donde las hijas aprenden de las costumbres y de los chismes, entre recetas y fogones afianzan la tradición.

 

¿Cómo es la gente aquí en Ramadán?

 

Yo diría que como siempre y más, porque todas mis experiencias son positivas en solidaridad y entrega a los peregrinos. Las tertulias nunca faltan en cualquier mentidero de ocasión entre amigos y extraños que transitan por los pasajes de Riad Zeitoun, Jemaa el Fnaa, ya que todos son hermanos bajo cualquier arco apuntalado tras el terremoto.

 

¿Has compartido alguna vez la ruptura del ayuno con alguna familia marroquí?

 

Afortunadamente, sí. Es sin duda un torrente de emociones y sensaciones. Es la traída del verdadero espíritu sagrado desde lo más profundo de Dios hasta la presencialidad de las personas, de los seres y de la materia.

 

¿Cuál es la comida marroquí que te gusta más en Ramadán?

 

¡Sin duda alguna, la harira! …seguida muy de cerca por la kefta en cualquiera de sus variadas recetas. En cada casa se iluminan las mesas con un tapiz de colores culinarios.

 

No pueden faltar dátiles, aceitunas, la leche, el raib, varios tipos de pan y más variedad de aceites, que conforman los entrantes, y llegan en bandejas más primeros platos… y segundos… Y frutas, zumos, té, pastelas y un sinfín de inventos culinarios de las abuelas,…

 

Y es que Marrakech en Ramadán huele a la almazara de mis abuelos, un atesorado recuerdo de mi pasado ya por siempre albergado dentro de mi corazón.

 

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