España ha reafirmado su compromiso con la OTAN mediante el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, que contará con una inversión inicial de 10.471 millones de euros en 2025, según informó el Ministerio de Defensa de España. El plan busca reforzar las capacidades de las Fuerzas Armadas, impulsar sectores estratégicos y desarrollar tecnologías duales de alto impacto, como inteligencia artificial, robótica, biotecnología y tecnologías cuánticas.
El gesto español llega en un contexto marcado por la tensión con Estados Unidos. En julio, el presidente Donald Trump calificó a España como un “problema para la OTAN” por negarse a incrementar su gasto en Defensa al 5% del PIB, criticando que Madrid “siempre ha pagado muy poco” y que su aportación es “injusta para el resto” de los miembros de la Alianza, según reportes de prensa.
Frente a estas presiones, el Gobierno español ha decidido mantener un incremento progresivo hasta alcanzar el 2% del PIB, argumentando que los objetivos planteados por la OTAN son “irrazonables” y “contraproducentes”, según explicó el presidente Pedro Sánchez en comunicaciones oficiales al secretario general de la Alianza.
Con esta decisión, España busca equilibrar su compromiso con la seguridad colectiva y su estrategia de desarrollo tecnológico y empleo de alta cualificación, al mismo tiempo que envía una señal de estabilidad y responsabilidad hacia la OTAN y sus socios, incluidos Estados Unidos.









