La capital marroquí se vistió de gala anoche para dar inicio a la novena edición del Mundial Femenino Sub-17 de la FIFA. El Estadio Olímpico de Rabat fue el escenario de una espectacular ceremonia inaugural, un vibrante despliegue de música y color que marcó un hito en la historia del fútbol.
Los asistentes al evento disfrutaron de un cautivador show que fusionó con maestría los ritmos tradicionales marroquíes con la energía de los sonidos internacionales. El espectáculo coreográfico culminó con la presentación solemne de las banderas de las 24 selecciones participantes, generando un ambiente de celebración y hermandad deportiva. Además, el público coreó la canción oficial del torneo, «Marhba Bik», cuyo título significa «Bienvenido» en árabe.
Este campeonato es de gran trascendencia, pues marca la primera vez que una competición femenina de la FIFA se organiza en un país del norte de África. El torneo reunirá a las 24 mejores selecciones del mundo, que competirán por el prestigioso título en distintas ciudades marroquíes, incluyendo Rabat.
Días antes de la inauguración, la FIFA presentó a «Tila«, la mascota oficial del Mundial. Tila es la representación de un caracal, un felino salvaje conocido por su elegancia natural y originario de la región, simbolizando la fuerza y la gracia que caracterizan a las jóvenes deportistas.
En cuanto a la competición, la selección anfitriona, Marruecos, se enfrentará a un reto exigente en el Grupo A, considerado uno de los más competitivos del torneo. Compartirá grupo con potencias del fútbol femenino como Brasil, Italia y Costa Rica, todas con una destacada trayectoria histórica en esta categoría.









