El partido inaugural del grupo B de los Juegos Olímpicos de París entre Marruecos y Argentina terminó ayer por la tarde en la cancha, pero sigue en los despachos y las redes sociales. La selección olímpica marroquí mereció ganar. Un resultado aceptado por la Federación argentina de Fútbol. Pero rechaza la entrada de hinchas al estadio. La Federación Argentina presenta una queja ante la FIFA pidiendo la protección de los jugadores y los técnicos y sus ayudantes.
«La Asociación del Fútbol Argentino informa que, debido a los hechos de público conocimiento acontecidos en el día de hoy en el partido entre nuestra Selección Sub 23 y su similar de Marruecos, fue elevado un reclamo de carácter formal a la Comisión Disciplinaria de la FIFA a fin de que se tomen las medidas reglamentarias necesarias para un hecho de tamaña gravedad», reza un comunicado de la Federación Argentina.
«Es imperioso garantizar la seguridad de los protagonistas para el desarrollo pacífico de este hermoso deporte que es el fútbol y desde la Casa Madre del Fútbol Argentino, haremos lo necesario para que esto suceda», sigue el comunicado.
Soufiane Rahimi abrió el marcador en el minuto 45, tras un elegante pase de Bilal El Khannouss. El mismo Rahimi anotó el segundo tanto en el minuto 51, transformando una pena máxima.
El primer gol de Argentina fue obra de Giuliano Simeone en el minuto 68. Cristian Medina marcó el segundo gol de Argentina en el tiempo añadido (90+16), tras lo cual reinó la confusión y se interrumpió el partido.
Después de casi dos horas, los dos equipos volvieron al terreno de juego y, tras la revisión del VAR, se anuló el gol del conjunto albiceleste por fuera de juego.
La selección nacional juega en el Grupo B con Argentina, Irak y Ucrania, próximo rival de los Cachorros del Atlas el sábado en Saint-Etienne.







