La selección marroquí obtuvo una nueva victoria dentro de su serie de resultados positivos sin convencer en juego, tras imponerse la noche de ayer viernes a la selección de Mozambique por 1-0 en el partido amistoso disputado en el estadio Ibn Battuta de Tánger, dentro de los preparativos de los Leones del Atlas para la próxima copa africana.
El único gol del encuentro llegó temprano, por medio del centrocampista marroquí Azzedine Ounahi en el minuto siete, después de una jugada ofensiva bien elaborada que confirmó desde el inicio la intención del conjunto marroquí de imponer su ritmo en el partido. Los dirigidos por Walid Regragui lograron mantener la ventaja hasta el final de la primera parte, en medio de una defensa sólida y un empuje ofensivo liderado por Brahim Díaz y Abdessamad Ezzalzouli.
En la segunda mitad, la selección marroquí siguió controlando el desarrollo del juego, intentando ampliar la ventaja sin lograr batir nuevamente la portería rival, mientras que la selección mozambiqueña se conformó con escasas ocasiones que no representaron una amenaza real para el guardameta marroquí. El encuentro concluyó con victoria de Marruecos por 1-0, prolongando su serie de resultados positivos, aunque sin ofrecer el fútbol vistoso que esperan los marroquíes o, al menos, quienes desean combinar resultado y el buen juego.
El partido contó con una gran asistencia de público que celebró al equipo durante los 90 minutos, algo que destacó la cuenta oficial de la selección marroquí al agradecer a los aficionados que “hicieron especial esta noche”, e invitándolos a reencontrarse el próximo martes.
Esta victoria refuerza la confianza del seleccionado nacional de cara a la fase final de preparación para la Copa Africana de Naciones, que se celebrará en Marruecos en las próximas semanas, en un momento en que aumenta a nivel internacional el debate sobre la capacidad de los Leones del Atlas para llegar lejos en este torneo continental. Es una victoria merecida sin convencer en juego.







