20 junio 2026 / 02:47

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La ruta Argelia–Baleares, la gran excepción migratoria de 2025

mares30 - diciembre 25, 2025

Los datos acumulados provisionales del Ministerio del Interior español entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de 2025 revelan una tendencia clara y difícilmente discutible: la práctica totalidad de las rutas migratorias marítimas hacia España han registrado caídas muy significativas, con una única y llamativa excepción. La ruta procedente de Argelia hacia las Islas Baleares no solo se mantiene activa, sino que crece de forma sostenida.

 

Mientras el conjunto del sistema migratorio marítimo español muestra un retroceso generalizado, Baleares se consolida como el principal punto de entrada irregular con aumento interanual, rompiendo la tendencia nacional y confirmando un fenómeno ya advertido por analistas y responsables de seguridad.

 

Baleares: aumento de llegadas y más embarcaciones

 

En 2025 llegaron a las Islas Baleares 7.295 inmigrantes por vía marítima, frente a 5.732 en el mismo periodo de 2024, lo que supone un incremento de 1.563 personas, equivalente a un aumento del 27,3 %. El número de embarcaciones también creció, pasando de 342 a 400, es decir, 58 pateras más, un 17 % de incremento.

 

Este crecimiento no es anecdótico ni residual. La mayoría de los migrantes que alcanzan Baleares por vía marítima proceden de Argelia, lo que convierte esta ruta en un corredor migratorio perfectamente identificado y activo.

 

El contraste con Canarias es demoledor

La comparación con Canarias resulta clave para entender el fenómeno. En el archipiélago canario, históricamente el principal punto de presión migratoria, las llegadas cayeron de 43.737 en 2024 a 17.555 en 2025, lo que representa 26.182 personas menos, una caída del 59,9 %. Las embarcaciones se redujeron de 643 a 259, casi un 60 % menos.

 

Esta reducción drástica está directamente vinculada al refuerzo de la cooperación entre España, Marruecos y los países del África occidental, que ha permitido contener salidas, desarticular redes y reducir la presión sobre la ruta atlántica.

 

Cae la ruta hacia la Península y Ceuta

La tendencia descendente se repite en la Península Ibérica, donde las llegadas bajaron de 8.315 a 7.332 personas (–11,8 %), y de forma aún más acusada en Ceuta, con una reducción del 82,1 %, pasando de 28 a solo 5 inmigrantes por vía marítima.

 

Incluso Melilla, con cifras muy reducidas, mantiene estabilidad, lo que refuerza la idea de que las rutas donde existe cooperación efectiva se controlan, mientras que aquellas donde no la hay se desvían y se intensifican.

 

Argelia, el eslabón débil de la cooperación migratoria

 

El hecho de que Baleares sea el único territorio español donde aumentan las llegadas no puede entenderse sin mirar hacia el otro lado del Mediterráneo. Argelia se ha convertido en el principal punto de salida sin control efectivo, en un contexto marcado por una cooperación pasiva, irregular o directamente inexistente en materia migratoria.

 

A diferencia de Marruecos, que mantiene una colaboración operativa, constante y verificable con España y la Unión Europea, Argelia no actúa con la misma implicación, lo que facilita la actividad de redes de tráfico de personas y convierte el Mediterráneo occidental central en una vía abierta hacia territorio español.

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