La selección nacional de Marruecos afronta este lunes por la noche un duelo decisivo ante la selección de Zambia, correspondiente a la tercera y última jornada de la fase de grupos de la Copa Africana de Naciones Marruecos 2025, en un partido cuyo principal objetivo es confirmar el liderato del grupo y asegurar la clasificación a la siguiente ronda con una ventaja tanto deportiva como anímica.
El combinado marroquí llega a este encuentro como líder del Grupo A con cuatro puntos, tras haber iniciado su andadura con una victoria por dos goles a cero frente a la selección de Comoras, antes de conformarse con un empate a un gol ante la selección de Malí en la segunda jornada, en un partido marcado por una fuerte intensidad y una elevada competitividad.
Por su parte, tanto la selección de Malí como la de Zambia suman dos puntos cada una, después de empatar sin goles en la primera jornada y de que Zambia volviera a firmar tablas frente a Comoras en la segunda, lo que ha dejado el grupo completamente abierto y con todos los escenarios posibles antes de la jornada decisiva, mientras que Comoras cierra la clasificación con un solo punto tras su derrota ante Marruecos y su empate frente a Zambia.
El partido de hoy reviste una importancia especial para los Leones del Atlas, ya que una victoria garantizaría el pase como primeros de grupo sin depender de otros resultados, además de otorgar al equipo una clara ventaja de cara a las eliminatorias, permitiéndole seguir jugando en el mismo estadio y evitar a las selecciones más potentes en la siguiente fase. Además de recuperar la sonrisa perdida tras el empate ante Malí.
El cuerpo técnico de la selección nacional confía en la estabilidad táctica, en el fuerte respaldo del público y en la preparación física y mental de los jugadores, especialmente tras el regreso del capitán Achraf Hakimi, para lograr un resultado positivo frente a una selección zambiana conocida por su disciplina y fortaleza física, que también aspira a asegurarse un billete para la siguiente ronda.
El encuentro se disputará en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, en un ambiente de gran expectación tras la decepción del empate frente a Malí, en una velada futbolística que podría definir de manera definitiva al líder del Grupo A y confirmar la ambición de Marruecos de llegar lejos en esta edición continental.







