Rabat fue escenario de una noche de máxima tensión y emoción tras la clasificación de la selección marroquí para la final de la Copa de África, lograda después de superar a la selección de Nigeria en una dramática tanda de penaltis en la que el guardameta marroquí Yassine Bounou, Bono, fue decisivo con dos grandes paradas que sellaron el billete para la final continental.
A la conclusión del encuentro de ayer miércoles por la noche, Brahim Díaz se convirtió en el jugador más solicitado en la zona mixta del estadio de Rabat junto a Bono. El atacante, estrella de la selección de Marruecos y máximo goleador del torneo, atendió Marca para expresar sus sensaciones tras una clasificación sufrida y muy celebrada. “Estamos muy contentos por ganar y ya sólo nos falta un paso en esta Copa”, afirmó el internacional marroquí, visiblemente emocionado por el logro alcanzado ante su afición.
El jugador, nacido en Málaga y una de las grandes referencias ofensivas del combinado marroquí, explicó que fue sustituido en el minuto 105 de la prórroga, lo que le impidió participar en la tanda de penaltis debido al enorme desgaste físico acumulado durante el partido. “Evidentemente, he sufrido mucho en los penaltis, pero ya está, se ganó y estamos muy contentos”, reconoció Brahim, subrayando el alivio y la satisfacción tras una noche que acerca a Marruecos al sueño continental.
La selección marroquí disputará la final este domingo frente a la selección de Senegal, liderada por Sadio Mané, en un duelo de alto nivel que decidirá el nuevo campeón de África y que mantiene en vilo a todo el país y al continente.







