Mohamed Razzouki*
Jorge Vilda, actual seleccionador femenino de Marruecos, atendió al diario español ‘AS’ y puso en valor el ambicioso plan deportivo impulsado por la Federación Marroquí de Fútbol y respaldado directamente por SM el Rey Mohammed VI, con el objetivo de situar al país entre las grandes potencias del fútbol mundial, tanto en categoría masculina como femenina.
Vilda explicó que el trabajo desarrollado en los últimos años responde a una apuesta ambiciosa y sostenida. «Llevamos dos años y medio trabajando aquí y desde el primer momento todo lo que nos presentaron fue un proyecto mayúsculo, ambicioso, con una inversión muy fuerte», señaló y subrayó que esta iniciativa parte de una directriz clara a nivel institucional: «hace tiempo el Rey Mohammed VI dijo que había que potenciar el deporte, también el femenino, y todo el país se puso a trabajar fuerte en ello».
El seleccionador destacó que los efectos de esa inversión son visibles en el día a día del país: «sólo con viajar a las ciudades ves grúas construyendo estadios y campos de entrenamiento, así como otros recintos para que la gente juegue por la calle».
Para Vilda, esta presencia constante del fútbol en el espacio público resulta clave para el desarrollo del deporte: «vayas donde vayas, en playas, en calles, la gente está jugando al fútbol». Además, señaló el papel de la Federación en este proceso, afirmando que «la federación ha hecho una apuesta muy fuerte por las selecciones y también poco a poco por sus competiciones».
El apoyo institucional es uno de los pilares del proyecto. «Como país de África, el apoyo del Rey y la estabilidad que eso ofrece ayuda mucho», destacó e insistió en que esa estabilidad permite mantener una línea de trabajo continuada: «no hay tantos cambios que puedan virar la dirección como en otros países». En ese sentido, resumió la situación con claridad: «la apuesta por el deporte y el fútbol es clara, grandísima. Eso permite crecer muy rápido. Al final esto es una carrera. Todos quieren mejorar, pero el que más invierte y más apuesta normalmente mejora al resto».
Las infraestructuras son uno de los aspectos más visibles del crecimiento. Vilda pone como ejemplo el estadio de Rabat y el impacto que está teniendo la Copa de África. «Todo el mundo en la Copa de África está viendo la organización y las infraestructuras, pero antes está el trabajo previo», dijo.
El técnico destacó la rapidez y el nivel de las construcciones que «se han construido estadios en tiempo récord, estadios impresionantes, como se vio en la semifinal en el Moulay Abdellah, en Rabat, con 65.000 espectadores». Según añadió, este modelo se repite en todo el país: «por todo Marruecos hay estadios así».
Otro de los grandes referentes del proyecto es el Complejo Mohammed VI, y Vilda no escatimó elogios al describirlo: «es impresionante. Yo no he visto nada igual en el mundo, de verdad. Y conozco prácticamente todos los importantes, incluido los profesionales». El seleccionador añadió detallando sus instalaciones: «tiene 13 campos de hierba natural en perfecto estado, dos de hierba artificial, uno cubierto, cuatro residencias, una clínica con dos quirófanos para poder operar, un centro de recuperación de futbolistas —que va a ser el de toda África—, y su extensión es de entre 25 y 30 hectáreas». «Una gozada trabajar ahí».







