El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, expresó el jueves en Bruselas su confianza en las perspectivas positivas y prometedoras de la asociación que une a Marruecos y la Unión Europea.
«Estoy convencido de que esta reunión será fructífera y portadora de perspectivas positivas para ambas partes», afirmó Bourita en una declaración a la prensa, poco antes del inicio de la 15ª sesión del Consejo de Asociación Marruecos-UE.
Esta reunión reviste una importancia particular tanto a nivel simbólico como político y económico, subrayó el ministro, recordando que se produce en vísperas del 30º aniversario de la firma del Acuerdo de Asociación Marruecos-UE, que marca tres décadas de una asociación institucional sólida y diversificada, en la que Marruecos siempre ha estado a la vanguardia de las relaciones de la UE con su vecindad mediterránea.
Bourita también destacó la dimensión política de esta sesión, que se celebra en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la conflictividad. Bajo la dirección ilustrada de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Marruecos se posiciona como un socio estable, que ofrece visibilidad a sus socios y se distingue por una lectura lúcida y precisa de los desafíos regionales e internacionales, subrayó.
El ministro recordó que el Reino siempre ha sido un socio a la vez exigente en la expresión de sus expectativas y leal en el respeto de sus compromisos, un enfoque constante que seguirá guiando sus relaciones con la Unión Europea.
A nivel económico, Bourita señaló que Marruecos sigue siendo el primer socio comercial de la Unión Europea al sur del Mediterráneo y en África, estimando que esta asociación puede constituir una fuente de inspiración para el futuro de las relaciones entre la UE y su vecindad sur.
La celebración de este Consejo de Asociación se apoya así en una base ya sólida, al tiempo que porta una ambición renovada para el futuro de la relación Marruecos-UE, aseguró, destacando que la amplia participación de los Estados miembros de la UE, incluso a nivel ministerial, refleja el lugar que ocupa Marruecos en la asociación euro-mediterránea y su capacidad de contribuir eficazmente a la gestión de los desafíos regionales y globales.









