Hajar Chourak*
En los últimos tiempos se ha ido abriendo la puerta al debate sobre derechos de la mujer y temas tabúes, tales como el aborto. Hemos podido ver los principales logros alcanzados en materia de derechos humanos y los esfuerzos brindados por Marruecos en este ámbito; subrayando siempre que, durante el Reinado de Su Majestad el rey Mohamed VI, el estatus de la mujer experimentó avances de gran envergadura, sobre todo en lo que se refiere al código de la familia, que está conociendo últimamente una revisión y mejora notable.
Si volvemos un poco atrás a la historia, cuando se promulgó la Muduana en los años 57-58 para regular las relaciones de la institución familiar, las aspiraciones femeninas a conseguir derechos sociales y políticos, se han mantenido firmes y vivas; conociendo desde principios de los años 70, la aparición de mujeres progresistas y sindicalistas que militan al lado de los estudiantes en el seno de las universidades. En aquel entonces, ya empezaron a aparecer las mujeres que protestaban con voz en las universidades.
Todo esto y todo ello fomentó un giro significativo, que conoció el movimiento femenino marroquí en los años 80, creando así pues importantes números de asociaciones, ONGS, grupos de investigación, hasta conseguir en el año 1993 ratificar la Convención Internacional para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
Esto nos lleva a la sociedad marroquí de hoy y podemos decir que la sociedad marroquí actualmente ha cambiado. Y estos cambios participan en el bienestar de los individuos y de la colectividad. Pero si nos paramos a preguntar un momentito, a qué se debe este cambio; pues simplemente veremos que, además de la lucha de la sociedad y especialmente las asociaciones de las mujeres, la sociedad cambia porque las mujeres son un motor de cambio social. La mujer es madre, es hermana, es esposa y entonces el cambio está ahí. Hay un cambio también democrático relacionado con la igualdad y todo ello se debe al avance también enorme, en cuanto a cuestiones educativas.
Actualmente, hay un avance muy significativo en las tasas de escolarización. Podemos hablar de la mujer trabajadora porque actualmente, las tasas de escolarización son más altas que en los años 80 o en los años 60 o 50.
Entonces, podemos decir que la mujer, cada vez más, ocupa un puesto dentro de lo que es la actividad económica y también en lo que es el ámbito político. Podemos hablar, en este caso, de la mujer como embajadora, la mujer marroquí rectora de universidad, la mujer marroquí investigadora, la mujer marroquí alcaldesa y la mujer marroquí, hoy en día, con todo esto, ha logrado un grado de emancipación y participación ciudadana. En el mundo árabe islámico las mujeres ocupan también masivamente la esfera pública. Por consiguiente, todo esto que lleva a la decisión de revisar el código de familia, simboliza el inicio de una nueva era en el Reino del fortalecimiento de la igualdad y la paridad; llegando, hoy en día, a una etapa de consenso en un país que aspira al progreso y a la modernidad, sin renegar la tradición. Este cambio será un gran acontecimiento en el avance democrático. Todo ello, obviamente, gracias a las directrices de Su Majestad en otorgarle a la mujer marroquí un lugar privilegiado, protegiendo siempre su dignidad y otorgándole avances importantes que no dejan de crecer.
Profesora investigadora de la Universidad de Meknés, Marruecos.









