Un plan de acción para la cooperación técnica en el ámbito de la justicia entre Marruecos y Francia para el período 2026-2028 fue firmado el lunes en Rabat, con el objetivo de establecer un marco estructurado y duradero de cooperación e intercambio entre los dos ministerios de justicia.
Firmado por el ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, y su homólogo francés, Gérald Darmanin, este documento se inscribe en el marco de la consolidación de las relaciones de amistad y de cooperación distinguida que unen al Reino de Marruecos y a la República Francesa, así como del refuerzo de la dinámica conjunta destinada a modernizar el sistema judicial y a favorecer el acceso justo y equitativo a los derechos.
Esta firma tiene lugar de conformidad con el acuerdo administrativo de cooperación firmado entre los dos ministerios el 13 de diciembre de 2012 en Rabat y con el protocolo de acuerdo firmado el 5 de marzo de 2018 en París, y en ejecución de las disposiciones del plan de acción de cooperación técnica para el período 2024-2026 firmado el 31 de mayo de 2024 en Rabat, así como de la declaración conjunta firmada el 10 de marzo de 2025 en Rabat.
El plan de acción para la cooperación técnica para el período 2026-2028 tiene como objetivo sentar un marco estructurado y duradero de cooperación entre las dos partes, especialmente en el ámbito de la modernización de la administración judicial y el refuerzo de sus capacidades en materia de gestión y desarrollo de los recursos humanos, mediante el intercambio de experiencias, conocimientos y el intercambio de las mejores prácticas, capitalizando al mismo tiempo los logros de los programas de cooperación anteriores.
Este plan se apoya en varios ejes esenciales de cooperación, en particular la modernización, la digitalización y la mejora de la gobernanza de la administración judicial, el refuerzo de las capacidades de los recursos humanos en el sector de la justicia, el intercambio de información y de experiencias en torno a las novedades y evoluciones legislativas relacionadas con el ámbito de la justicia, además del apoyo técnico a los proyectos de reforma del sistema judicial.
También prevé varias formas de cooperación, entre ellas la organización de talleres de trabajo y de visitas de corta, media y larga duración en beneficio de los magistrados y de los funcionarios de las administraciones judiciales de ambos países, la organización de congresos, conferencias y foros sobre temas de interés común, y la participación conjunta en manifestaciones y encuentros internacionales, así como la creación de grupos de expertos especializados.









