La dirigente del Partido Popular y consejera del Gobierno regional de Andalucía, Patricia del Pozo, ha destacado en la ciudad marroquí de Essaouira que el festival El Alma de las Culturas constituye “una gran ocasión para profundizar en los lazos que nos unen”, subrayando el papel de la cultura como instrumento central de diálogo, convivencia y entendimiento entre cristianos, musulmanes y judíos en el espacio mediterráneo.
Durante la inauguración de la cuarta edición del festival, Del Pozo insistió en que la cultura es “el mejor instrumento para estrechar lazos y promover la convivencia”, en un contexto marcado por tensiones identitarias y geopolíticas tanto en Europa como en su entorno inmediato. El encuentro, celebrado del 14 al 17 de febrero en la ciudad marroquí de Essaouira, propone conciertos, debates y espacios de reflexión sobre la hospitalidad mediterránea, la tradición oral, los rituales compartidos y la construcción común de lo sagrado.
La presencia de la consejera andaluza de cultura y deporte en Marruecos tiene también una clara lectura política. Del Pozo forma parte del Gobierno regional de Andalucía presidido por el Partido Popular, formación que ejerce actualmente como principal fuerza de la oposición al Gobierno de coalición liderado por el socialista Pedro Sánchez y que parte como favorita en las próximas elecciones legislativas españolas. En este marco, la participación del PP andaluz en iniciativas culturales y de diálogo interreligioso en Marruecos refuerza la proyección exterior del partido y su discurso de estabilidad, cooperación y diplomacia cultural. También, podría ser un claro mensaje tranquilizador a Marruecos.
El acto inaugural contó con la participación de personalidades marroquíes e internacionales del ámbito cultural, espiritual y académico, encabezadas por André Azoulay, consejero del Rey de Marruecos, Enrique Ojeda, embajador de España en Marruecos, y Charaf Ahmimed, director regional de la UNESCO en África del Norte. El Festival arrancó con un encuentro simbólico entre los Auroreros de Arriate, en la provincia española de Málaga, y cantores de las tradiciones judía y musulmana, una imagen que resume el espíritu del festival.
Más allá del contenido cultural, la cita de Essaouira proyecta a Andalucía como actor activo en el diálogo euro-mediterráneo y consolida la estrategia del PP de utilizar la cultura como herramienta de soft power, en un momento en el que el partido busca presentarse como alternativa de gobierno con una visión internacional más amplia y estructurada.








