20 junio 2026 / 02:46

La Casa del Periodismo

4 años de la guerra Ruso-Ucraniana: 4 conclusiones

mares30 - febrero 22, 2026

Miguel Ángel Rodríguez Mackay*

El próximo martes 24 de febrero de 2026, se cumplirán 4 años de la guerra entre Rusia y Ucrania, que muchos la creyeron efímera. Van, 4 conclusiones, luego de este largo tiempo transcurrido.

 

1° LA GUERRA HA DEBILITADO AL SISTEMA WESTFALIANO DEL DERECHO INTERNACIONAL CONTEMPORÁNEO.

 

Rusia al cruzar la frontera ucraniana, sin casus belli (sin motivo de guerra que la justificara), debilitó el principio de inviolabilidad de las fronteras nacionales, uno de los mayores legados, precisamente, de la histórica Paz de Westfalia de 1648, que puso fin a la denominada Guerra de los Treinta Años en Europa.

 

El proceso de Westfalia –actual región de Renania en Alemania– acabó con las invasiones que eran comunes en Europa. Así, pues, la invasión rusa sobre el territorio de Ucrania ha sido devastador para la conciencia colectiva internacional que, incluso luego de la Segunda Guerra Mundial, se había esforzado en construir el respeto pétreo por los Estados a la prohibición de ingresar en el territorio de otro Estado.

 

2° EL CONFLICTO, RIESGOZAMENTE, NORMALIZA LA GUERRA PREVENTIVA.

 

El argumento de Rusia de iniciar un ataque armado a Ucrania, solamente porque creyó que su eventual ingreso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN (Alianza militar), es insostenible. Casi como legitimar el capricho o permitir la arbitrariedad.

 

Es verdad que Rusia no estrenó la guerra preventiva. Lo hizo Israel por la Guerra de los Seis Días, en 1967, ocupando todo el Sinaí, y EE.UU. por la invasión de Irak, en 2003, cuando fue a la caza del dictador Sadam Hussein. Rusia ha creado, entonces, un nuevo precedente nefasto para el derecho internacional contemporáneo.

 

3° NO ES UNA GUERRA DE ALCANCE PLANETARIO NI DE COALICIONES O ALIANZAS.

 

A lo largo de los 4 años transcurridos, la guerra ha sido únicamente bilateral, o sea, en los territorios de ambos países, es decir, nunca se llegó a expandir, y tampoco se formaron bloques de países con compromisos vinculantes relevantes que obliguen a otros Estados a asumir una posición con alguna de las partes en combate. Es verdad que EE.UU. y la OTAN, que la integra, han venido apoyando a Ucrania, pero solo indirectamente, suministrándole armas para su defensa, sin participar de los actos de guerra. China tampoco lo ha hecho con Rusia, y aunque Corea del Norte envió soldados por un acuerdo con Moscú -que los usó como carne de cañón-, los ucranianos no se han interesado por la variable norcoreana..

 

4° LA GUERRA HA DESGATADO A LAS PARTES Y DEBERÁ ACABAR CON DIPLOMACIA Y CESIONES GEOPOLÍTICAS.

 

Rusia y Ucrania han perdido vidas humanas (juntos, 2 millones en promedio), así como daño grave en infraestructura. Toca negociar y por eso se reúnen en Ginebra, con EE.UU., mediando. Sería mezquino afirmar que D. Trump no quiera la paz en Europa del Este. Ya sabemos que busca empoderar a su país, pero es indiscutible que está obsesionado en acabar la guerra. Las partes, renunciando a sus maximalismos, deberán ceder geopolíticamente: que Crimea sea de iure para Rusia, junto a partes del Donbas ucraniano, y que Rusia, termine aceptando que Ucrania sea parte de la OTAN.

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• Internacionalista y exministro de Exteriores del Perú 🇵🇪 

Categorías : Ángulo Estados Unidos Geopolítica Internacional