Entrevistado por Toufiq Slimani
En el marco del Proyecto de Ramadán de Mares30 —Entrevistas ramadanescas con hispanistas marroquíes—, el diario conversa con el doctor Allal Ezzaim, hispanista, académico y uno de los pioneros del hispanoamericanismo en Marruecos, reconocido además por su profundo conocimiento de la obra del escritor colombiano Gabriel García Márquez.
Más que una entrevista convencional, este diálogo adquiere también el tono de una conversación entre profesor y antiguo alumno, en la que el entrevistado reflexiona sobre su primer encuentro con la lengua española, la evolución del hispanismo marroquí y los desafíos culturales que marcan hoy las relaciones entre Marruecos, España y América Latina.
1.Primer contacto con la lengua española. ¿Podría describir su primer contacto con la lengua española y los factores —personales, familiares o contextuales— que influyeron en su decisión de estudiarla y dedicarle posteriormente su trayectoria intelectual y profesional?
En mi primer contacto con la lengua y el mundo hispánicos, el azar golpeó dos veces por cumplirse el destino.
El primer golpe fue en mi ingreso en el instituto por estudios de bachillerato. Teníamos que elegir entre el inglés o el español. Elegí el inglés como segunda lengua extranjera, y fui aceptado. En clase éramos una veintena de alumnos en espera del nuevo profesor de esa segunda lengua extranjera. Lo cual iba a durar más de veinte días. Ante nuestras quejas, el director nos reunió en el anfiteatro del instituto. En aquel entonces la lengua francés era dominante. A su lado estaba de pie una señorita francesa, esbelta, con falda, morena, negros los ojos y las cejas. Nos miraba y sonreía. Entonces él habló: “No tenemos ninguna promesa ni noticia de que vuestro profesor de inglés vaya a venir. Y yo me pregunto por qué no estudiáis español. España está muy cerca de vosotros y su lengua es más parecida a la vuestra que el inglés y el mismo francés”. Luego, apuntando a la señorita, añadió: “Aquí tenéis la profesora de español. Los que quieran estudiarlo va a ser mañana en el aula y la hora tal. Los que quieran esperar que esperen”. Al día siguiente, la mitad acudimos a clase y una semana ya éramos todos. La magia de la lengua española está en su poder de cautivar a su aprendiz desde el primer contacto con ella, por lo menos en lo que se refiere al marroquí. A los pocos meses la clase de español ya era la más esperada y divertida y ya nos olvidamos de que queríamos estudiar inglés.
El segundo golpe del azar fue en mi acceso a los estudios universitarios después del bachillerato. Mi inclinación era hacia la filosofía y la elegí como primera opción poniendo la lengua y la literatura españolas en tercer lugar. Resultó en el examen del bachillerato que mi primera nota fuera la de la prueba de español con que la Comisión de Orientación me mandó al entonces único Departamento de Lengua y Literatura Españolas (así se llamaba) de Marruecos en Rabat. Ahí acabé alabando al azar por sus fortuitos golpes y su tesón conmigo.
Los hispanistas marroquíes sentimos una doble satisfacción: la de la carrera propia y la de ver a nuestros ex-estudiantes proseguirla en honorables puestos de docencia, periodismo y diplomacia cultural.
Los que vivimos los últimos cuarenta años del Hispanismo marroquí constatamos que los lazos culturales entre España y Marruecos son los que más resisten a las vicisitudes políticas. La lengua y la cultura en general solventan las crisis cuando las hay. De ahí que debamos apostar por un Hispanismo marroquí dinámico, amplio y profundo.
2. Estado actual del hispanismo marroquí. Desde su experiencia acumulada en el estudio, la investigación y la docencia, ¿cómo evalúa el estado actual del hispanismo marroquí en términos académicos, institucionales y de producción intelectual?
Actualmente, el Hispanismo marroquí conoce una acelerada expansión a nivel nacional por la cantidad de los departamentos de Hispánicas en la mayoría de las universidades del país y a nivel internacional por invitar a Hispanistas extranjeros a sus encuentros y actividades y por participar en las de otros países. No podemos hablar de Hispanismo en Marruecos sin recordar el hispanoamericanismo marroquí, el lusitanismo y el desarrollo positivo de nuestras relaciones culturales con la mayoría de los países latinoamericanos.
3. Percepción actual de España y de América Latina. ¿Cómo percibe hoy a España y América, tanto desde una perspectiva cultural e intelectual como desde su posición de hispanista marroquí, en un contexto marcado por transformaciones políticas, sociales y geoestratégicas?
Marruecos está en una posición geográfica, cultural y humana ideal para cumplir con un papel axial en unas relaciones culturales triangulares intercontinentales entre África, Europa y América Latina, transmediterráneas y transatlánticas. La diplomacia cultural como nuevo y fructífero campo de estudios y acción está obrando en este sentido gracias al empeño de una nueva generación de intelectuales.
4. Frustración y realidad institucional. ¿Existe, a su juicio, un sentimiento de frustración entre los especialistas en lengua y cultura españolas en Marruecos ante el nivel de apoyo, visibilidad y dedicación que recibe el español actualmente en las universidades y en los institutos públicos?
De parte de España y desde los años ochenta, la línea es recta y claramente definida: becas de investigación de corta duración y becas de estudios de postgrado se conceden cada año, creación de nuevos Institutos Cervantes y escuelas de enseñanza del español, apoyo a los nuevos departamentos y sus bibliotecas confirman un continuo interés por el Hispanismo marroquí en base y en cima.
De parte de Marruecos, aunque los últimos veinte años marcan un giro decisivo a favor de la extensión de la lengua y la cultura españolas en el país, queda mucho que hacer para colmar el paradójico abismo que separa la base de la pirámide -el español en la enseñanza secundaria- de la cima que es la investigación docente y la producción intelectual.
5. Causas del retroceso o estancamiento del español. ¿Cuáles considera que son las principales razones históricas, políticas, educativas y culturales que explican la situación actual de la lengua española en Marruecos y su pérdida —o estancamiento— de peso relativo frente a otras lenguas extranjeras?
En ello intervienen herencias del pasado arraigadas en arcaicas mentalidades y estereotipos. No obstante, el caso de Marruecos no es típico ni particular. En países de Europa central -Polonia, Rumanía, Hungría y otros-, según estudios sobre «El español en el mundo», los alumnos dejan lenguas como el alemán, el francés o el italiano con las que el país tiene fronteras y eligen el inglés.
Cabe subrayar, por otra parte, la voluntad y tipo de visibilidad que se proyectan desde las cimas del poder en su política educativa y cultural.
Si el fenómeno es psicosocial, la solución consistiría en una aproximación psicosociológica al asunto, además de medidas materiales, infraestructurales y profesionales incentivas con miras al futuro de las nuevas generaciones.
No se puede pedirles a un alumno y su familia que vaya a estudiar español en un instituto que dista tres kilómetros de su casa en un barrio marginal mientras existe otro donde se estudia inglés y no español a dos pasos de su mismo barrio. Fue lo que me ocurrió a mí con mis hijos.
6. La paradoja Marruecos–España. ¿Cómo interpreta la aparente paradoja entre el notable fortalecimiento de las relaciones políticas, económicas, diplomáticas, comerciales y de cooperación en materia de seguridad e inteligencia entre Marruecos y España, y la ausencia de un impacto equivalente en las relaciones culturales, educativas y universitarias?
Cabe distinguir entre los intereses económicos en manos de empresas influyentes a nivel nacional y autonómico; para éstas los libros y la cultura vienen en vagones de segunda o última clase; y, por otra parte, las instituciones culturales educativas, universitarias y lo que pueden hacer. En ello participan de manera decisiva los medios de información y las imágenes positivas que se deban impulsar e inculcar.
7. Perspectivas de futuro. En un contexto internacional caracterizado por la hibridez, la inestabilidad y la volatilidad, ¿se declara usted optimista o pesimista respecto al futuro de la lengua española en Marruecos, y qué condiciones considera necesarias para revertir o consolidar su presencia?
Partiendo del estado actual del hispanismo marroquí, del número creciente de familias marroquíes que residen y trabajan en España, del número de empresas económicas españolas que se implantan en nuestro país; y partiendo también de la misma aparición del diario «Mares 30» y su acción, sí, soy optimista.









