Los emigrantes marroquíes desempeñan un rol muy importante en el mantenimiento del sistema de Seguridad Social en España. La Seguridad Social española registró 2.806.557 afiliados extranjeros en julio, una vez descontada la estacionalidad y el efecto calendario, tras sumar 5.302 ocupados. La cifra de trabajadores foráneos continua en máximos históricos.
Desde diciembre de 2019, antes del impacto de la pandemia, el sistema ha contabilizado un aumento de 644.158 trabajadores procedentes de otros países, es decir, casi un 30% más, según informó el gobierno español hoy.
Esta cifra representó en julio el 13,5% del total de afiliados a la Seguridad Social en términos desestacionalizados.
En términos medios y sin desestacionalizar, es decir, en la serie original, la Seguridad Social registró 2.892.763 afiliados procedentes de otros países, lo que supone un aumento de 197.523 en el último año.
El registro diario de afiliados extranjeros se ha mantenido por encima de los 2,9 millones entre los días 15 y 18 de julio, y el resto del mes, por encima de los 2,8 millones.
La afiliación media se situó en julio en 2.892.763 ocupados, 197.523 más en los últimos doce meses (7,3%), el segundo mejor registro desde que hay datos. Así, el porcentaje de trabajadores extranjeros sobre el total de personas afiliadas a la Seguridad Social se sitúa en la serie original en el 13,5%.
El 31,8% son trabajadores procedentes de países de la Unión Europea. Del conjunto de nacionalidades, Rumanía es el país del que proviene el mayor número de trabajadores, seguido por Marruecos, Colombia, Italia, Venezuela y China.
Del total de personas afiliadas procedentes de otros países, son hombres cerca de 1,6 millones y el número de mujeres extranjeras se aproxima a los 1,3 millones, tras crecer un 34% desde antes de la pandemia, superando el incremento entre los hombres.









