En un mundo cada vez más interconectado, la diplomacia culinaria es otra herramienta más serena para unir pueblos y deleitar paladares. Los olores, sabores y aromas son los mensajeros de paz y felicidad. Ya que desde tiempos antiguos, las naciones han utilizado banquetes y celebraciones gastronómicas para sellar acuerdos y construir relaciones.
Hoy Marruecos y México se reúnen entorno a un sinfin de ingredientes marroquíes que sirven para elaborar platos típicos de la cocina mexicana. Es otra manera de tender puentes y reforzar relaciones entre dos pueblos tan lejanos y cercanos a la vez.

Por iniciativa de la embajada de México en Marruecos y en coordinación con la Oficina de Formación Profesional y promoción Laboral, se han organizado tres talleres de gastronomía mexicana a favor de los estudiantes de varias escuelas de cocina y pastelería en Rabat, salé y Temara.

Es de la mano de las chefs mexicanas Diana Beltrán y Gloria Domínguez, que se han desarrollado estos talleres que permitieron a los asistentes descubrir los secretos del arte culinario mexicano, preparar juntos y saborear los platos típicos de esta cocina, muy conocida en el extranjero.

Un intercambio de recetas, técnicas y de saber hacer entre maestros y aprendices que buscan un hueco en la cocina nacional e internacional. Cocinar juntos es una forma efectiva de compartir y de unir tradiciones culinarias. Un patrimonio que refleja la identidad del país. Cada plato, encierra en sí mismo siglos de tradiciones e influencias de otras culturas y civilizaciones que han sido transmitidas de generación en generación.









