20 junio 2026 / 02:38

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España distingue al consejero del rey de Marruecos André Azoulay

Mares30 - septiembre 19, 2024

 

 

André Azoulay, Consejero de Su Majestad el Rey, recibió, el miércoles en Madrid, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, una de las distinciones más prestigiosas y simbólicas de España, de manos del ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares.

 

«André Azoulay ha trabajado incansablemente durante toda su vida para hacer de su país, Marruecos, un referente mundial de convivencia y diálogo, respetando la riqueza de todas nuestras diversidades», declaró Albares, al recibir al Consejero de Su Majestad el Rey en el Palacio de Viana, sede histórica de la diplomacia española.

 

Durante esta ceremonia particularmente solemne, marcada por el sello de la excepción y la emoción, Albares subrayó que, con esta distinción, el gobierno español saluda y reconoce «la extraordinaria contribución de André Azoulay, a lo largo más de 30 años, al fortalecimiento y la profundización de las relaciones marroquíes-españolas, apoyándose, no sólo en la geografía y la diplomacia, sino también recurriendo constantemente a lo que nuestros dos países tienen en común en términos de historia, cultura y educación».

 

«Hoy, en un contexto internacional tan convulso, la distinción concedida a André Azoulay es una expresión de nuestro compromiso con el diálogo y la convivencia en torno al Mediterráneo, que nos une y es la cuna de nuestras civilizaciones», añadió.

 

Recordando que fue «gracias a la obra de Alfonso X de Castilla, el Rey Sabio, que el saber y la civilización árabe-musulmana entraron en Europa», el jefe de la diplomacia española destacó el lugar, el carácter pionero y la dimensión visionaria de «la Escuela de Traductores de Toledo, que fue un lugar privilegiado de encuentro entre cristianos, judíos y musulmanes».

 

El ministro español de Asuntos Exteriores concluyó dirigiéndose a André Azoulay, que ha trabajado para que Sevilla y Esauira continúen y encarnen juntas «una nueva versión del Toledo del rey Alfonso X, donde musulmanes, judíos, cristianos y todos los demás convivían en el respeto de la riqueza de todas nuestras diversidades».

 

Por su parte, expresando su gratitud al ministro Albares y al Gobierno español por este galardón, cargado de simbolismo «y lleno de promesas para el futuro de Marruecos y España», Azoulay se mostró emocionado y orgulloso de ver «a Marruecos, fuerte con el liderazgo ilustrado y comprometido de Su Majestad el Rey Mohammed VI, reconocido hoy en el seno del Palacio Viana de Madrid, como referente por excelencia de una comunidad de naciones en busca de ilustración, que necesita más que nunca de referentes para que prevalezca y se imponga, al mayor número posible de personas, una cultura de respeto mutuo en medio de la diversidad y la universalidad de los valores de libertad, dignidad y justicia, que Alfonso el Sabio explicó y enseñó hace mucho tiempo que no necesitaban ni fronteras ni pasaportes para florecer y unirnos».

 

El consejero de SM el Rey también se felicitó por «el impulso excepcional» que conocen las relaciones marroquíes-españolas, un impulso fundado desde hace más de 30 años por acontecimientos históricos que «nuestros dos países juntos han sabido dar al mundo», como la histórica Conferencia de Paz de Casablanca en 1994, el posterior nacimiento del Proceso de Barcelona, las Conferencias de Paz de Madrid, la creación de la Alianza de Civilizaciones en las Naciones Unidas, y la creación de la Fundación de las Tres Culturas y las Tres Religiones en Sevilla, que es una muestra clara del compromiso de Marruecos, España y Andalucía de no apartarse nunca de la Historia, la Educación y la Cultura, que son las prioridades irrenunciables en la hoja de ruta asignada por consenso a esta institución».

 

Esta dinámica «por un mundo mejor enraizado en los marcadores a los que Marruecos nunca ha dado la espalda, el respeto a la diversidad como factor central de nuestra modernidad social, la cultura del diálogo y de la paz para que prevalezcan en el Mediterráneo los valores universales de dignidad, justicia y libertad», esta dinámica, concluyó el consejero de SM el Rey, «está en la base de la legitimidad de la distinción que hoy se me concede y que, desde Madrid, ha dado sus mejores colores a nuestra bandera y a nuestro país».

 

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