La política está en todo. El deporte no está también a salvo de la política. Normal, las grandes decisiones en el fútbol, por ejemplo, deben contar con el visto bueno político para garantizar que se lleven a buen puerto. Llama la atención la reunión de un presidente del Gobierno con el jefe mundial del fútbol en la Naciones Unidas, pero es normal si es para pensar en el futuro de las nuevas generaciones. El fútbol manda ahora.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, inició ayer lunes su viaje a Nueva York participando en la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas, coincidiendo con el 79º período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Ahí se reunió con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Sánchez y Infantino han abordado el dossier de la organización del Mundial de la FIFA 2030 entre Marruecos, España y Portugal. Tras los últimos escándalos del fútbol español, Sánchez tranquilizó al jefe de la FIFA insistiendo en la apuesta estratégica de España por este evento mundial con une y reúne a dos continentes por primera vez, África y Europa. En realidad son tres continentes (África, Europea y America Latina) ya que los tres partidos inaugural se jugarán en Uruguay, Argentina y Paraguay con motivo del Centenario del Mundial de Fútbol,
El Jefe del Gobierno español trasladó a Infantino que “el Gobierno de España continúa trabajando desde todos los ámbitos para que la Candidatura de España, Portugal y Marruecos para que el Mundial de la FIFA 2030 sea todo un éxito.
Además Sánchez mantuvo una reunión bilateral con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, con quien ha abordado los conflictos que persisten en Gaza y Ucrania. Ambos líderes han compartido, asimismo, su preocupación por la situación en el Líbano y el permanente riesgo de escalada en la región. En este sentido, Guterres ha agradecido la postura coherente de España en materia de política exterior, en Gaza y Ucrania, y el respeto al multilateralismo y a la Carta de Naciones Unidas.







