Soukaina A.
A menos de un mes de las elecciones en Estados Unidos, (5 de noviembre), la batalla presidencial entre Kamala Harris y Donald Trump se intensifica.
En este marco, Trump volvió al escenario donde sufrió el atentado en julio, Butler. Esta vez, hizo la intervención tras una mampara protectora antibalas.
Poniendo en curso su retórica política, con marcados matices apocalípticos, para encender a una multitud congregada para oír al candidato republicado durante una hora y media.
Vestidos con camisas, gorras y portando panfletos con mensajes “Save America”, “Fight, Fight, Fight”, “MAGA” , Trump prosiguió con su campaña de desinformación, deleitando a sus fieles congregados con bulos, falacias y también mitos.
El candidato republicano revivió en la mente de su público el ataque que sufrió en el mismo escenario 3 meses antes. A pesar de prometer anteriormente que no volverá a hablar del suceso, por ser “muy doloroso” para él, Trump no duda en incumplir su promesa para asegurarse los votos.
“Amo ese cartel”, expresó un emocionado Trump señalando al cartel que le “salvó la vida” en el atentando de julio. En el cartel se recogen un gráfico donde se recogen datos sobre la inmigración ilegal, causante de todos los males de Estados Unidos de América.
Los inmigrantes han sido el blanco de Trump, haciendo de la lucha contra la inmigración uno de los principales ejes de su campaña presidencial.
Para asegurarse los votos de los habitantes de Butler, Trump presentó a su invitado especial: Elon Musk.
Vestido con una camisa que reza “Ocupar Marte” y una gorra “MAGA (Make America Great Again), el director de Tesla vanaglorió la bravura y heroísmo de Trump, arremetiendo además contra los demócratas que quieren “acabar con la libertad de expresión y con el derecho a llevar armas y arrebatar a los estadounidenses el derecho al voto”. Las “profecías” alarmantes de Musk también entraron en dinámica con el discurso apocalíptico de Trump.
Si Trump no gana, “estas serán las últimas elecciones”, afirmó el magnate sudafricano.
La multitud vitoreó cada una de las frases del candidato republicano y su invitado, dando por verídicos cada uno de sus bulos y reafirmándolos sin objeción como si de verdades incontrastables se tratasen.
Para Trump, el sueño americano se resume en la figura de Elon Musk y el afán de adquisición de riquezas: “Vamos a tener el sueño americano, de modo que cada niño en su familia va a crecer y decir: ‘Quiero ser como Elon Musk. Quiero tener 200.000 millones en efectivo. Voy a ser como Elon Musk. Pero para que eso suceda tenemos que derrotar a Kamala”, proclamó.
Por su parte, Kamala Harrias tratará de convertirse en la primera presidenta de EE.UU., después del fallido intento de Hillary Clinton en 2016. Hace 8 años que la candidata republicana, Hillary Clinton se enfrentó también al republicano Donald Trump, en unas no menos elecciones polémicas.
Si logra ganar a Trump, Harris se convertirá en la primera mujer que llega a la Casa Blanca. A pesar de todo, la candidata demócrata no hizo de su condición de mujer ni de raza afroasiática un asunto de campaña para sumar votos.
“Cubro elecciones en Estados Unidos desde 1986 y nunca me había tocado algo así. En esta extrañísima elección —con dos atentados, un candidato que niega resultados electorales, una candidata que le quitó el puesto al presidente pero que puede hacer historia y mucha desinformación— tiene que responderse una pregunta: ¿qué tipo de nación quiere ser Estados Unidos?”, comenta Jorge Ramos, periodista en El País.
Sea como fuere, dentro de 30 días se dará a conocer el nombre del nuevo inquilino de la Casa Blanca. De mientras, es imposible predecir de cuál de los dos candidatos se trata.









