Pedro Ignacio Altamirano, presidente de la fundación Altamirano y portavoz del Grupo Internacional de Diplomacia Civil, ha declarado en exclusiva al diario Mares30 que ha quedado sorprendido, indignado y preocupado por las intervenciones de varios diputados autonómicos españoles defendiendo las tesis de una banda armada como la de Polisario.
Altamirano recuerda a los parlamentarios autonómicos españoles que defienden e intentan justificar su apoyo a una banda armada en un conflicto artificial, que ha asesinado a inocentes ciudadanos españoles, entre ellos muchos canarios, y que incumplen todos y cada uno de los artículos de la carta de derechos humanos de las Naciones Unidas.
“No se puede, bajo ningún concepto, defender a aquello que usan niños, en la mayoría separados de sus familias a la fuerza y pasado un proceso de programación psicológica para ser usados como verdaderos soldados sin piedad. A esa edad no tienen claro los conceptos del bien o el mal, por lo que muchos son capaces de asesinar a sus propios padres si así les piden sus superiores. Una tragedia que se desarrolla a pocos kilómetros de la Europa de derechos e igualdad”, según Altamirano.
Del mismo modo, y esto es quizás más grave aún, señala Altamirano, las niñas son usadas para la trata de personas, vendidas como esclavas sexuales y usadas como muñecas de plástico por los propios dirigentes de la banda. Pero es más, también se les olvida a estos parlamentarios que la propia Unión Europea ha denunciado los continuos casos de corrupción, ya que el dinero de la ayuda humanitaria es desviado a los intereses personales de la banda armada.
¿Políticos autonómicos españoles ayudando a unos corruptos en base a ayudas económicas europeas? “Suena muy mal y debería ser investigado por las autoridades competentes para ver las posibles complicidades directas o indirectas en estas tramas de corrupción continua. Todo suena y huele muy mal en esta complicidad con una banda armada y mafiosa como el Polisario”, dice Altamirano.
El activista español cree es muy grave que políticos autonómicos defiendan a quienes se corrompen, desprecian los derechos humanos de todas las personas, ignoran lo derechos de la infancia, y son capaces de asesinar a todos los que no piensen como ellos. “Es, en mi opinión y se me cae la cara de vergüenza, ver políticos españoles, que se llaman demócratas y que “dicen” defender los derechos humanos, venir a la sede de Naciones Unidas, me gustaría saber si financiado con su dinero o bien dineros de la banda armada o bien, y esto sería muy grave, con dineros públicos”, agregó.
Altamirano aseguró que desde la fundación que preside envían cartas de protesta a estos grupos parlamentarios señalando su indignación por este comportamiento e informando de toda la verdad del sufrimiento de los refugiado en Tinduf, y señalando a sus responsables, con los que estos grupos colaboran, recordándoles que ninguna política territorial está por encima de los derechos humanos.









