Amnistía Internacional denunció este miércoles casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes atribuidos a miembros de las Fuerzas Armadas españolas contra personas migrantes que permanecen en Ceuta, dos meses después de la entrada de más de 70.000 personas registrada el pasado 30 de julio. La mayoría absoluta de los que habían entrado regresaron a Marruecos.
La organización realizó una investigación sobre el terreno entre el 10 y el 15 de septiembre, durante la cual entrevistó a más de 65 migrantes y solicitantes de asilo, entre ellos 31 menores de entre 13 y 17 años y 26 mujeres, dos de ellas embarazadas.
Amnistía Internacional recogió 22 testimonios directos que atribuyen a militares que patrullan la ciudad palizas, acoso, humillaciones, robo de dinero y confiscación y rotura de teléfonos móviles. La organización aseguró además haber documentado gráfica y audiovisualmente lesiones que considera compatibles con golpes de porras reglamentarias.
Entre los testimonios figuran los de varios jóvenes marroquíes que denunciaron golpes, inmovilizaciones con bridas y otras agresiones.
La organización pidió a los gobiernos de España y de Ceuta adoptar un plan urgente para garantizar ayuda humanitaria, acogida digna y atención especializada a mujeres, niñas y niños y otras personas en situación de riesgo.










