La Guardia Civil española ha detenido a cuatro personas acusadas de integrar una red criminal dedicada a facilitar empadronamientos fraudulentos a inmigrantes en situación irregular en la localidad de Seseña, en la provincia de Toledo, entre ellos numerosos ciudadanos marroquíes.
La investigación comenzó después de que los agentes detectaran un aumento “desproporcionado e inusual” de solicitudes de empadronamiento en esta localidad cercana a Madrid. En algunos casos llegaron a registrarse hasta 91 personas empadronadas en una misma vivienda, según subrayó el Ministerio del Interior hoy lunes.
Tras analizar los expedientes tramitados, los investigadores comprobaron que muchas solicitudes habían sido presentadas repetidamente por las mismas personas o mediante contratos de alquiler con claros indicios de falsificación documental.
Según la Guardia Civil, la organización captaba a ciudadanos extranjeros en situación irregular de diferentes nacionalidades, principalmente de Marruecos, Túnez, Argelia y Egipto, a quienes cobraban entre 300 y 400 euros para facilitarles la documentación necesaria con el objetivo de regularizar su situación administrativa en España.
Los principales métodos utilizados consistían en la falsificación de documentos y en la presentación de autorizaciones supuestamente firmadas por propietarios de viviendas para conseguir empadronamientos irregulares.
Hasta el momento, los investigadores han identificado a más de 400 personas empadronadas de manera irregular en Seseña, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance total de la trama y localizar a otros posibles implicados.
La Guardia Civil indicó además que ha recopilado múltiples denuncias y testimonios de víctimas relacionadas con estas prácticas fraudulentas, en un contexto de creciente vigilancia sobre los procesos de regularización y control del padrón municipal en distintas zonas de España.








