La Guardia Civil española detuvo a tres personas acusadas de liderar una red dedicada a la explotación laboral de trabajadores extranjeros en obras de construcción de Cantabria, Asturias y el País Vasco. Además, una cuarta persona está siendo investigada.
Según informó la Guardia Civil española, la investigación permitió identificar al menos a 41 víctimas, la mayoría en situación administrativa irregular y en condiciones de especial vulnerabilidad. La organización presuntamente suministraba mano de obra barata para el sector de la construcción.
Las pesquisas revelaron que muchos de los trabajadores habían llegado a España tras largos recorridos migratorios y que algunos contrajeron deudas de hasta 30.000 euros para financiar su viaje, lo que aumentaba su dependencia de la red.
Durante un operativo conjunto con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social fueron inspeccionadas diez obras en el norte del país, detectándose presuntas irregularidades laborales en siete de ellas. Asimismo, se realizaron registros en Bizkaia y Álava, donde fue intervenida documentación y material electrónico.
La operación, denominada “Ambotan-Canapu”, continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones.








