En pleno debate político y mediático sobre la inmigración en España, especialmente tras la reciente crisis de Ceuta, el Gobierno español ha defendido este viernes el impacto del proceso extraordinario de regularización recurriendo a los datos de afiliación a la Seguridad Social.
Según los datos publicados hoy por el Ejecutivo español, a fecha de 30 de julio un total de 262.475 extranjeros ya figuraban de alta en la Seguridad Social como consecuencia del proceso extraordinario de regularización, sobre un total de 22.502.259 afiliados al sistema.
El Gobierno destaca que la afiliación de trabajadores extranjeros ha mostrado un especial dinamismo durante los siete primeros meses de 2026 y que su crecimiento se aceleró desde finales de abril, coincidiendo precisamente con la puesta en marcha del proceso extraordinario de regularización.
De los 262.475 trabajadores extranjeros incorporados a la Seguridad Social a través de este proceso, 213.883, el 81,5%, estaban inscritos en el Régimen General, mientras que 12.675, el 4,8%, eran trabajadores autónomos.
Estos datos se conocen en un momento en el que la inmigración vuelve a ocupar un lugar central en el debate público español. El Ejecutivo utiliza las estadísticas laborales para poner el foco en la incorporación de los extranjeros al mercado de trabajo y en su contribución al sistema de la Seguridad Social, frente a un debate migratorio marcado durante las últimas semanas por señalar la inmigración irregular.
Las cifras coinciden, además, con un récord histórico de afiliación extranjera en España. La Seguridad Social superó por primera vez en julio los 3,5 millones de trabajadores extranjeros, hasta alcanzar una media de 3.512.223 afiliados, 66.046 más que el mes anterior.






