30 julio 2026 / 11:05

La Casa del Periodismo

El Mundial de 2026 habla español

mares30 - julio 16, 2026

Abderrahmane Belaaichi*

Un escenario entre otros; el mejor, quizá, que la comunidad hispana puede esperar. El Mundial de 2026 habla español precisamente por la clasificación de dos grandes naciones hispanas con una tradición futbolística indiscutible: España y Argentina. La copa, por tanto, no puede ser otra cosa: es hispana. El próximo domingo, gane quien gane, todos los mensajes de felicitación se pensarán, se escribirán y se pronunciarán en español.  La lengua saldrá una vez más victoriosa a escala internacional, y además de la mejor manera: de la mano de dos naciones pertenecientes a dos continentes apasionados por el fútbol.

 

​España ganó por primera vez la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010, pero cuenta, además, con una de las mejores ligas del planeta. La Liga española ha sido históricamente el epicentro del fútbol mundial, atrayendo a los mejores talentos de cada generación: Alfredo Di Stéfano (1953 – Real Madrid); László Kubala (1951 – FC Barcelona / RCD Espanyol); Ferenc Puskás (1958 – Real Madrid); Johan Cruyff (1973 – FC Barcelona / Levante UD); Diego Armando Maradona (1982 – FC Barcelona / Sevilla FC); Hugo Sánchez (1981 – Atlético de Madrid / Real Madrid / Rayo Vallecano); Michael Laudrup (1989 – FC Barcelona / Real Madrid); Romário (1993 – FC Barcelona / Valencia CF); Ronaldo Nazário (1996 – FC Barcelona / Real Madrid); Luís Figo (1995 – FC Barcelona / Real Madrid); Steve McManaman (1999 – Real Madrid); Zinedine Zidane (2001 – Real Madrid); Ronaldinho Gaúcho (2003 – FC Barcelona); Lionel Messi (2004 – FC Barcelona); David Beckham (2003 – Real Madrid); Michael Owen (2004 – Real Madrid); Cristiano Ronaldo (2009 – Real Madrid); Pepe (2007 – Real Madrid); Karim Benzema y Luka Modrić (2009 / 2012 – Real Madrid); Robert Lewandowski (2022 – FC Barcelona); Kylian Mbappé (2024 – Real Madrid). A ellos se suma una impresionante nómina de baluartes locales: Luis Suárez Miramontes (años 60); Paco Gento (años 50-60); Emilio Butragueño (años 80); Fernando Hierro (años 90); Raúl González Blanco (años 90-2000); Pep Guardiola (años 90-presente); Luis Enrique Martínez (años 90-presente); Iker Casillas (años 2000-2010); Xavi Hernández y Andrés Iniesta (años 2000-2010); Sergio Ramos (años 2000-2020); David Villa y Fernando Torres (años 2000-2010), entre un largo etcétera.

 

Los jugadores marroquíes tenían una presencia muy considerable en la Liga y podemos mencionar a este respecto: Larbi Ben Barek (“La Perla Negra”) (1948 – 1953 Atlético de Madrid; Badou Zaki (1986- 1992 Real Club Deportivo Mallorca); Hassan Nader (1990- 1992 Real Club Deportivo Mallorca); Noureddine Naybet (1996-2004 Deportivo de La Coruña); Salaheddine Bassir (1997 – 2001 Deportivo de La Coruña); Yassine Bounou («Bono»); Youssef En-Nesyri; Munir El Haddadi; Abde Ezzalzouli; Brahim Díaz, etc.

 

​Por su parte, Argentina se ha coronado campeona del mundo en tres ocasiones (Argentina 1978, México 1986 y Catar 2022) y ha disputado otras tres finales (Uruguay 1930, Italia 1990 y Brasil 2014). El país sudamericano es una auténtica e inagotable cantera de mitos futbolísticos. La pasión con la que allí se vive este deporte se ha traducido en la aparición de grandes clubes como: Boca Juniors (La Boca, Buenos Aires), River Plate (Nuñez, Buenos Aires), Independiente (Avellaneda, Provincia de Buenos Aires), Racing Club (Avellaneda, Provincia de Buenos Aires) y San Lorenzo de Almagro (Boedo, Buenos Aires), además de algunos de los jugadores más determinantes, artísticos y revolucionarios de todos los tiempos: Alfredo Di Stéfano (años 40-60); Omar Sívori (años 50-60); Mario Alberto Kempes (años 70-80); Diego Armando Maradona (años 70-90); Daniel Passarella (años 70-80); Gabriel Batistuta (años 90-2000); Juan Román Riquelme (años 90-2010) y Lionel Messi (años 2000-presente).

 

​Estas dos grandes naciones disputarán la final de la Copa del Mundo el próximo domingo 19 de julio en los Estados Unidos, un territorio donde el español es hoy en día la segunda lengua más hablada, debido a la considerable presencia de población de origen hispano. De acuerdo con las estimaciones oficiales de la Oficina del Censo y del Instituto Cervantes, se prevé que para el año 2060 casi el 27.5% de la población estadounidense sea de origen hispano, lo que consolidará definitivamente a EE. UU. Como el segundo país con más hispanohablantes del planeta.

 

​Otro dato simbólico de gran valor es que esta final representará el paso de la antorcha hacia la próxima Copa del Mundo de 2030, la cual se iniciará en el continente sudamericano antes de trasladarse a la península ibérica y Marruecos. Para honrar los 100 años de la primera cita mundialista, la FIFA determinó que los tres partidos inaugurales se jueguen en Sudamérica:

 

  • Uruguay: sede del histórico Estadio Centenario de Montevideo, donde comenzó todo en 1930.
  • Argentina: finalista en 1930.
  • Paraguay: sede de la Conmebol, la confederación que impulsó el fútbol sudamericano.

 

Tras disputar estos encuentros en su propio suelo, las selecciones y sus rivales viajarán al eje hispano-luso-marroquí para continuar el campeonato, en lo que será una edición tan especial como histórica.

 

​El próximo domingo, por lo tanto, el mundo entero hablará español. Se buscará información en nuestra lengua en todos los medios de comunicación y el español resonará con fuerza tanto fuera como dentro del MetLife Stadium (denominado oficialmente por la FIFA para este torneo como Estadio Nueva York Nueva Jersey), ubicado en East Rutherford, a las afueras de Nueva York. Incluso los comentaristas que narren el encuentro en otros idiomas utilizarán terminología y giros técnicos en español. Se escuchará, sobre todo, el eufórico grito de “¡gol!” cada vez que una u otra selección visite la portería contraria. Se hablará de la cultura, la gastronomía y la identidad de ambos pueblos; y las cámaras viajarán a las calles y plazas de las grandes ciudades de España y Argentina para recoger las emociones de sus aficiones.

 

En el estadio, los jugadores comunicarán en español, se quejarán en español, provocarán los unos a los otros en español y al final se abrazarán en español. El español reinará fuera y dentro del estadio el día de la final tan esperada.

 

​En definitiva, será un día de júbilo para la lengua española. Desde Marruecos y el resto del mundo, la comunidad hispanista seguirá con máxima pasión un partido que nos divide el corazón, pues mantenemos lazos sumamente estrechos con ambas naciones desde el punto de vista humano, lingüístico, literario y cultural. Que gane el mejor.

——————————————

• Hispanista, cuentista y profesor universitario

Categorías : DeportesMundial 2026Mundial 2030