España empieza a recoger los resultados de la reforma migratoria y laboral aprobada en 2021 en materia de menores y jóvenes no acompañados, en su mayoría de origen marroquí y africano, con un fuerte aumento de su inserción en el mercado de trabajo y de su contribución al sistema de la Seguridad Social. Así lo confirma el último informe del Observatorio Permanente de la Inmigración, dependiente de la Secretaría de Estado de Migraciones del Ministerio español de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Según los datos oficiales, el 62% de los menores no acompañados en edad de trabajar y de los jóvenes extutelados, de entre 16 y 23 años y con autorización de residencia en vigor, cotizaban a la Seguridad Social a 30 de septiembre de 2025. Esta cifra supone un incremento de 35 puntos porcentuales respecto a junio de 2021, cuando solo el 27% estaba afiliado, pasando de 2.110 a 12.559 personas, es decir, 10.449 jóvenes más integrados en el mercado laboral español.
En términos de nacionalidad, hace más de cuatro años (a 30 de junio de 2021) las personas de nacionalidad marroquí representaban el 76% del total, pero a 30 de septiembre de 2025 esta proporción ha descendido hasta el 54% (10.921). Por detrás de los nacionales de Marruecos se encuentran los procedentes de Gambia, con 2.567 personas (13%) y Argelia, con 2.063 (10%), subrayó el informe.
Este avance está directamente vinculado a la reforma aprobada en octubre de 2021 mediante el Real Decreto 903/2021, que permitió a los menores no acompañados trabajar legalmente a partir de los 16 años. Desde su entrada en vigor, los índices de ocupación han experimentado un crecimiento sostenido, especialmente entre los jóvenes que han salido del sistema de tutela.
En el grupo de edad de 18 a 23 años, el progreso ha sido aún más significativo. En junio de 2021, solo el 34% de los jóvenes extutelados con residencia en vigor cotizaba a la Seguridad Social, mientras que en septiembre de 2025 la cifra ascendió al 72%, lo que representa un aumento de más de 38 puntos porcentuales y un total de 11.943 afiliados.
El informe del Observatorio subraya además que el crecimiento del empleo se ha producido en todos los sectores económicos en los que trabaja este colectivo. Destaca especialmente la hostelería, con un aumento del 85% entre septiembre de 2022 y septiembre de 2025, seguida de la industria manufacturera, donde el crecimiento alcanza el 100%, y del comercio y la reparación de vehículos, con un 76% más de inserción laboral en el mismo periodo.
La hostelería continúa siendo el principal sector de ocupación, concentrando al 30% de los menores y jóvenes no acompañados que trabajan en España, seguida de las actividades administrativas y los servicios auxiliares, con un 15%. Entre los menores de 16 y 17 años, la mitad desarrolla su actividad laboral en el sector hostelero, mientras que los jóvenes extutelados presentan una mayor diversificación: el 29% trabaja en hostelería, el 15% en actividades administrativas y servicios auxiliares y el 12% en la construcción, sectores que en conjunto absorben al 56% de este colectivo.
Estos datos reflejan, según el Gobierno español, que la regularización y la inserción laboral de menores y jóvenes no acompañados no solo favorece su integración social, sino que también tiene un impacto positivo en la economía y en la sostenibilidad del sistema de protección social, confirmando que las políticas de inclusión generan resultados tangibles a medio plazo.








