La Policía española anunció, hoy martes, la desarticulación de una organización criminal dedicada, presuntamente, a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral en una explotación agrícola de la localidad de Caspe, en la provincia de Zaragoza.
La operación se inició tras la petición de ayuda de dos trabajadores rumanos que denunciaron encontrarse retenidos contra su voluntad. La investigación permitió liberar a siete víctimas y detener a cuatro personas acusadas de trata de seres humanos con fines de explotación laboral.
Según la Policía española, la red captaba jornaleros en Rumanía mediante ofertas de empleo que prometían mejores condiciones laborales y salariales de las que finalmente encontraban al llegar a España. Los trabajadores realizaban jornadas de hasta diez horas diarias y eran alojados en condiciones precarias en contenedores prefabricados.
Durante el operativo, los agentes españoles identificaron a 91 trabajadores rumanos y constataron que varios de ellos habían sido obligados a trabajar sin remuneración para cubrir los gastos de transporte desde su país de origen.









