Marruecos se ha erigido, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, en un modelo de desarrollo para los países emergentes, gracias a una visión estratégica que combina estabilidad institucional, apertura económica, industrialización e integración internacional, afirmó Lê Phuoc Minh, presidente y director general del Instituto Vietnamita de Desarrollo Económico y Educación (IEED).
En una entrevista concedida a la MAP con motivo de la celebración de la gloriosa Fiesta del Trono, Minh, también experto en el Instituto de Estudios sobre Asia Meridional, Asia Occidental y África (ISAWAAS), consideró que la Visión Real ha permitido al Reino reforzar su resiliencia, acelerar su modernización y aumentar su proyección a escala regional e internacional.
Marruecos demuestra que cualquier país puede ejercer una influencia cada vez mayor en la escena internacional cuando se apoya en una estrategia a largo plazo que combine reformas institucionales, inversiones en infraestructuras, desarrollo industrial y una diplomacia proactiva, señaló.
«La principal fortaleza del modelo marroquí reside en la coherencia de su trayectoria de desarrollo», subrayó, señalando que las reformas emprendidas bajo el impulso de Su Majestad el Rey Mohammed VI han permitido al Reino conciliar el crecimiento económico, la estabilidad política, el progreso social y la apertura al mundo.








