Marrakech- Mares30
El exsenador y exdiputado español, Jordi Xuclà i Costa, actualmente asesor de la Asamblea Parlamentaria del Mediterráneo, afirmó que Marruecos se está consolidando como un “punto, puente y hub de interacción” entre África, Europa y las Américas, gracias al papel que desempeña en la diplomacia parlamentaria y en la cooperación regional.

En una entrevista concedida a Mares30, al margen de la cuarta edición del Foro Parlamentario Económico para la Región Euromediterránea y del Golfo, organizado en Marrakech por la Cámara de Consejeros de Marruecos y la Asamblea Parlamentaria del Mediterráneo los días 19 y 20 de junio de 2026, Xuclà destacó los resultados “extraordinariamente positivos” del encuentro.

El exparlamentario español explicó que el foro demostró el valor añadido de la diplomacia parlamentaria frente a los canales diplomáticos tradicionales. Según indicó, la combinación entre la diplomacia parlamentaria y la diplomacia académica permite plantear propuestas más creativas, coordinar acciones con mayor eficacia, influir sobre los gobiernos y expresar con mayor libertad objetivos comunes para avanzar en la cooperación regional.

A su juicio, este tipo de diplomacia ofrece un espacio más flexible que las relaciones exclusivamente entre ejecutivos, favoreciendo el consenso y la búsqueda de soluciones concretas a los desafíos compartidos.
Respecto al futuro de la cooperación euromediterránea, Xuclà consideró que la integración regional debe construirse sobre resultados tangibles y proyectos concretos. Recordó que durante el período 2025-2026 se conmemoran los treinta años del Proceso de Barcelona y señaló que los primeros años de la política euromediterránea fueron más eficaces porque estaban orientados hacia objetivos específicos.
Sin embargo, lamentó que con el paso del tiempo la estructura de cooperación se haya vuelto más rígida, lo que, en su opinión, ha supuesto un retroceso. Por ello, aseguró que una de las principales conclusiones del foro celebrado en Marrakech es la necesidad de volver a trabajar “paso a paso”, impulsando iniciativas concretas especialmente en sectores como la economía, la cooperación universitaria, la economía verde y la energía.
Durante la entrevista también destacó el ambiente de Marrakech y su significado para los pueblos mediterráneos.
“Muchas veces nos sentimos más en casa en Marrakech los mediterráneos que en algunas partes del norte de Europa”, afirmó.

En ese sentido, defendió que los apenas catorce kilómetros que separan España y Marruecos deben entenderse como un espacio de unión y no de separación.
“Los 14 kilómetros que hay entre España y Marruecos tienen que ser 14 kilómetros de puente y no 14 kilómetros de distancia”, subrayó.
Preguntado por el papel de la Cámara de Consejeros de Marruecos como plataforma de diálogo entre Marruecos, España, Portugal, América Latina, África y el mundo árabe, Xuclà aseguró haber constatado en diversas reuniones el creciente protagonismo internacional del Reino.
“Marruecos se está convirtiendo en un punto, en un puente, en un hub de interacción entre el mundo africano, el mundo sudamericano y el mundo europeo”, afirmó.
Recordó además las reuniones celebradas en Tánger y otros foros impulsados por Marruecos, que, según explicó, reflejan una clara voluntad política de fortalecer la diplomacia parlamentaria y convertir al Reino en un espacio de encuentro entre las realidades euromediterránea y africana.
Finalmente, sostuvo que toda cooperación entre regiones necesita un actor capaz de comprender y traducir las diferentes sensibilidades políticas, culturales y estratégicas.

“Tiene que haber siempre alguien que interprete y que sepa hablar los distintos lenguajes. El mejor descodificador, el actor regional que mejor sabe interpretar ese lenguaje, es Marruecos”, concluyó, destacando que el Reino desempeña con eficacia el papel de puente entre África, Europa y América Latina.







