La ministra española de Defensa, Margarita Robles, ha reconocido errores del Gobierno en la gestión de la crisis migratoria registrada en la ciudad de Ceuta los días 30 y 31 de julio, llegando a pedir disculpas a sus ciudadanos y defendiendo la necesidad de extraer lecciones para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
«Si los ceutíes se sienten abandonados, angustiados, solos y tristes, es porque algo habremos hecho mal», afirmó Robles, en una de las críticas más claras formuladas desde el propio Ejecutivo español sobre la respuesta dada a la crisis.
La ministra pidió disculpas a los ciudadanos de Ceuta y señaló que el Gobierno español debe analizar lo ocurrido. «Tenemos que aprender lecciones», afirmó, recordando también la experiencia de la crisis migratoria de 2021 y la necesidad de adoptar medidas para impedir que vuelva a producirse una situación semejante.
Robles abordó asimismo la actuación de los servicios de inteligencia y aseguró que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) «compartió y analizó» la información de la que disponía con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Sus palabras contrastan, sin embargo, con las declaraciones realizadas posteriormente por el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien aseguró que «ningún servicio de información ni cualquier otro grupo de investigación de inteligencia atisbó nada parecido» a la entrada de alrededor de 80.000 migrantes en apenas dos días.
Las declaraciones de Robles introducen así un reconocimiento de fallos desde el seno del propio Gobierno español y ponen nuevamente el foco sobre la gestión de la crisis y la información de la que disponían las autoridades antes de las entradas masivas en Ceuta.





