Las repercusiones de la «crisis migratoria» en la ciudad de Ceuta, que se ha convertido en una crisis humanitaria y política en España, continúan marcando la actualidad. El debate se centra ahora en la posible visita del rey Felipe VI a la ciudad, en medio de un cruce de acusaciones entre el Gobierno y la oposición sobre la utilización de la institución monárquica en la confrontación política.
El opositor Partido Popular entró en la polémica después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmara que existen «argumentos y razones suficientes» para que el jefe del Estado visite Ceuta y Melilla, después de cerca de 20 años desde la última visita real.
El Partido Popular considera que las declaraciones de Sánchez reflejan la existencia de tensiones entre el presidente del Gobierno y Felipe VI, y acusa al jefe del Ejecutivo de intentar introducir a la institución monárquica en el debate político sobre la gestión de la crisis de Ceuta.
Por su parte, el Gobierno español negó, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que exista cualquier discrepancia o malestar con el Rey, y aseguró que «las relaciones con la Casa Real son buenas» y que la visita se realizará, aunque sin precisar una fecha.
El debate sobre la eventual visita real se produce en un contexto político y diplomático especialmente sensible, dada la particularidad de la cuestión de Ceuta en las relaciones entre Marruecos y España y la posibilidad de que una visita del monarca a la ciudad adquiera una dimensión que trascienda la política interna española.
Paralelamente a esta polémica, el Gobierno español ha aprobado un paquete de ayudas para Ceuta por valor de 309 millones de euros, que ha definido como una «respuesta de choque» a las peticiones de los agentes sociales y del Gobierno de la ciudad.
El paquete incluye 118 millones de euros destinados a la acogida de menores migrantes, en un momento de fuerte presión sobre los centros de acogida y los servicios locales desde el inicio de la crisis.
Asimismo, el Gobierno ha aprobado una nueva lista de espacios destinados a albergar a los migrantes que todavía permanecen en Ceuta, entre ellos parcelas situadas en el puerto, terrenos pertenecientes al Ministerio de Vivienda y un acuartelamiento militar.








