El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no emitió ninguna alerta previa sobre la llegada masiva de migrantes a Ceuta y afirmó que ningún servicio de inteligencia, español o extranjero, fue capaz de anticipar lo ocurrido.
El ministro explicó que únicamente existían avisos sobre un posible aumento de los cruces marítimos durante el verano, lo que llevó a reforzar el despliegue de la Guardia Civil, aunque las medidas resultaron insuficientes ante la magnitud de la entrada.
Marlaska calificó lo sucedido de un hecho «extraordinario y excepcional» y defendió la actuación de los servicios de inteligencia, descartando que existiera un fallo o responsabilidades por no haber previsto la crisis.






