El Consejo de Banco de Marruecos, el banco central del Reino de Marruecos, celebró hoy martes 16 de diciembre de 2025 su última reunión trimestral del año, en la que realizó un amplio análisis de la coyuntura económica nacional e internacional, de la evolución de la inflación y de las perspectivas de crecimiento, así como de la política monetaria y financiera del país.
En primer lugar, el Consejo tomó nota de la firma del pacto relativo a la financiación y al acompañamiento de las pequeñas y muy pequeñas empresas, rubricado el pasado 4 de diciembre, subrayando su importancia para impulsar el desarrollo de este tejido productivo, reforzar su participación en la inversión, crear empleo y contribuir a una dinámica de desarrollo territorial más equilibrada.
En el plano internacional, el Banco Central de Marruecos constató una cierta distensión de las tensiones comerciales a escala global tras el cierre del gobierno estadounidense, aunque advirtió de que el contexto sigue marcado por un elevado nivel de incertidumbre, debido principalmente a la evolución de la política arancelaria de Estados Unidos y a la persistencia de tensiones geopolíticas. Según las proyecciones del banco central, la economía mundial debería continuar desacelerándose y no registrar una mejora clara antes de 2027, mientras que la inflación global seguiría moderándose de forma gradual antes de volver a acelerarse ligeramente a partir de ese mismo año.
A nivel nacional, el Banco Central destacó el buen comportamiento de las actividades no agrícolas y las señales de recuperación del mercado laboral, apoyadas por el esfuerzo inversor. Esta dinámica debería prolongarse a medio plazo, respaldada además por la Ley de Finanzas de 2026 y la programación presupuestaria plurianual 2026-2028, que apuntan a una consolidación progresiva de las finanzas públicas y a una reducción gradual de la deuda del Tesoro.
En cuanto a la inflación, el Banco de Marruecos señaló que continúa evolucionando en niveles bajos, situándose en una media del 0,8% durante los diez primeros meses de 2025, como resultado principalmente de la mejora de la oferta de algunos productos alimentarios, en particular el aceitedeoliva, así como de la bajada de los precios de los carburantes y de los aceiteslubricantes. Para el conjunto del año, se espera una inflación media del 0,8%, que se aceleraría hasta el 1,3% en 2026 y el 1,9% en 2027. La inflación subyacente, por su parte, se situaría en torno al 0,7% en 2025 y 2026, antes de alcanzar el 1,9% en 2027.
Las expectativas de inflación del sector financiero se mantienen estables, con una previsión media cercana al 2% en el cuarto trimestre de 2025, tanto a ocho como a doce trimestres, según la última encuesta trimestral realizada por el banco central.
En relación con la transmisión de la política monetaria, el Consejo constató que los tipos de interés aplicados a los créditos bancarios destinados al sector no financiero continúan descendiendo de forma parcial, acumulando desde el inicio del ciclo de flexibilización monetaria en junio de 2024 una bajada de 58 puntos básicos en el tercer trimestre de 2025, frente a una reducción de 75 puntos básicos del tipo director.
A la luz de todos estos elementos, el Consejo consideró que el nivel actual del tipo de interés director sigue siendo adecuado y decidió mantenerlo sin cambios en el 2,25%. El Banco de Marruecos reiteró que seguirá vigilando de cerca la evolución de la coyuntura económica, tanto a nivel internacional como nacional, y que tomará sus decisiones reunión tras reunión en función de los datos más recientes disponibles.
En los mercados internacionales de materias primas, el banco central prevé que los precios del petróleo mantengan una tendencia a la baja, impulsados por un aumento de la oferta de los países miembros de la OPEP+ y por un crecimiento moderado de la demanda mundial. El precio medio del barril de Brent descendería un 14,3% en 2025, hasta los 68,4 dólares, antes de caer a 63,1 dólares en 2026 y repuntar ligeramente hasta 65,8 dólares en 2027. En cuanto a los fosfatos, se anticipa una moderación de los precios a medio plazo, tras el fuerte crecimiento registrado en 2025, en un contexto de aumento de las capacidades productivas y de relajación de las restricciones impuestas por China a sus exportaciones.
Respecto al crecimiento económico mundial, Banco de Marruecos prevé una desaceleración progresiva, con una tasa que pasaría del 3,2% en 2024 al 3,1% en 2025, antes de situarse en el 2,7% en 2026 y repuntar hasta el 3% en 2027. En las principales economías avanzadas, los ritmos de crecimiento seguirán siendo desiguales, con una ralentización en Estados Unidos y una mejora gradual en la zona euro, mientras que China mantendría un crecimiento moderado y la India continuaría registrando un ritmo elevado, aunque en desaceleración.
En el plano interno, las previsiones del Banco de Marruecos apuntan a una aceleración notable del crecimiento económico nacional, que alcanzaría el 5% en 2025 antes de estabilizarse en torno al 4,5% en 2026 y 2027. El valor añadido agrícola aumentaría un 4% en 2026 y un 2% en 2027, bajo la hipótesis de una cosecha media de cereales de 50 millones de quintales, mientras que las actividades no agrícolas seguirían mostrando una dinámica sólida, impulsadas por la inversión.
En cuanto a las cuentas exteriores, el banco central prevé un aumento de las exportaciones del 4,5% en 2025, apoyado principalmente por la mejora de las ventas de fosfatos y derivados y por la recuperación de las exportaciones de automóviles. Los ingresos por turismo continuarían creciendo hasta alcanzar cerca de 155.000 millones de dirhams en 2027, mientras que las transferencias de los marroquíes residentes en el extranjero se estabilizarían en torno a los 130.000 millones de dirhams anuales. El déficit por cuenta corriente se mantendría contenido, en torno al 1,8% del PIB en 2025 y por debajo del 2% en los dos años siguientes.
Por último, Banco de Marruecos destacó que las reservas oficiales seguirán fortaleciéndose gradualmente para alcanzar cerca de 448.000 millones de dirhams en 2027, lo que permitirá cubrir alrededor de cinco meses y medio de importaciones de bienes y servicios. El Consejo aprobó igualmente la estrategia de gestión de las reservas de divisas y el programa de operaciones del Tesoro para 2026, y fijó las fechas de sus próximas reuniones ordinarias para el 17 de marzo, el 23 de junio, el 22 de septiembre y el 15 de diciembre de 2026.
Este amplio diagnóstico confirma, según el banco central marroquí, una trayectoria de estabilidad monetaria y de consolidación macroeconómica, con perspectivas de crecimiento más favorables a medio plazo pese a un entorno internacional aún marcado por la incertidumbre.








