El Reino de Marruecos reafirmó, el miércoles en Amán, su apego inquebrantable y su apoyo constante a los derechos legítimos del hermano pueblo palestino para recuperar su libertad y establecer su Estado independiente dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Al-Qods como capital.
También reiteró su convicción de que el diálogo y las negociaciones constituyen la única vía para resolver el conflicto israelí-palestino, lejos de la violencia, el extremismo y las acciones unilaterales, reafirmando su compromiso total con todas las iniciativas y los esfuerzos destinados a alcanzar ese objetivo.
En una intervención en nombre de Marruecos durante la reunión ministerial de apoyo a Al-Qods y a sus lugares santos, el ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, subrayó que la escalada continua y peligrosa que ha conocido la región durante este año «no debe hacernos olvidar nuestra causa central y prioritaria, ni las agresiones, las confiscaciones de tierras, las destrucciones de viviendas y la expansión de los asentamientos que sufren los demás territorios palestinos».
En este sentido, señaló que el Reino de Marruecos renueva su llamamiento a poner fin a todas las prácticas y agresiones dirigidas contra el pueblo palestino en Cisjordania y en la Franja de Gaza, y a trabajar para abrir un horizonte político claro que permita poner fin a este conflicto.
El ministro insistió asimismo en la necesidad de apoyar a la Ciudad Santa y reforzar la resiliencia de sus habitantes para permitirles hacer frente a los desafíos de este difícil período, poniendo de relieve los esfuerzos desplegados por el Reino, conforme a las Altas Instrucciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Presidente del Comité Al-Qods, y gracias al seguimiento personal del Soberano, que no cesa de multiplicar incansablemente sus esfuerzos, sus gestiones diplomáticas y sus iniciativas concretas sobre el terreno, a través de los proyectos y programas económicos, sociales y culturales ejecutados por la Agencia Bayt Mal Al-Qods Acharif, brazo ejecutivo del Comité Al-Qods, en beneficio de las poblaciones locales, con el objetivo de preservar el carácter civilizacional auténtico de la Ciudad Santa y proteger su estatuto jurídico.
En este contexto, Ouahbi reafirmó el apego del Reino de Marruecos a la importancia del papel de la custodia hachemita ejercida por Su Majestad el Rey Abdallah II Ibn Al Hussein de Jordania en la protección de los lugares santos islámicos y cristianos de la ciudad de Al-Qods.






