Los datos del Ministerio del Interior español revelan que la ciudad de Ceuta no registró, durante los cuatro primeros meses de 2026, ninguna llegada de inmigrantes irregulares por vía marítima, en un hecho que refleja el nivel sin precedentes alcanzado por la cooperación y coordinación en materia de seguridad entre Marruecos y España en la lucha contra la inmigración irregular y las redes de tráfico de migrantes.
Las cifras oficiales correspondientes al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026 muestran que ningún inmigrante irregular logró llegar a Ceuta a través de las rutas marítimas, frente a los 3 inmigrantes registrados en el mismo periodo de 2025, lo que supone una caída del 100 por cien.
Asimismo, no se registró ninguna llegada de embarcaciones o medios marítimos vinculados a la inmigración irregular hacia Ceuta durante este periodo, después de que las autoridades españolas hubieran contabilizado una embarcación en el mismo periodo del año pasado.
Este descenso total confirma que la fuerte reducción de los flujos de inmigración irregular hacia España no se limita únicamente a algunas rutas tradicionales, sino que también afecta a las aguas marítimas que separan Ceuta del interior marroquí, escenario durante años de intentos esporádicos de entradas.
Esta nueva realidad refleja la eficacia de la coordinación operativa diaria entre los dispositivos de seguridad marroquíes y españoles, tanto en el ámbito de la vigilancia marítima como en el intercambio de información y el desmantelamiento de redes de tráfico de personas, en el marco de una cooperación en materia de seguridad considerada ya como una de las más eficaces de la región mediterránea.
Durante los últimos años, Marruecos ha reforzado su papel como socio fundamental para preservar la seguridad y estabilidad de las fronteras meridionales de Europa, mediante el refuerzo de la vigilancia, la frustración de intentos de inmigración irregular y la limitación de las actividades de las redes de trata de personas, cuyos resultados comienzan a reflejarse claramente en las estadísticas oficiales españolas de 2026.








