El seleccionador de la selección marroqui de fútbol, Walid Regragui, no disimuló su frustración tras la final de la Copa Africana de Naciones (CAN), ganada este domingo en Rabat por Senegal frente a Marruecos (0-1, en la prórroga), y reconoció que el fútbol a veces es «cruel».
«Es muy duro. El fútbol a veces es cruel. En una final hay que aprovechar la más mínima ocasión para marcar. El partido tomó un rumbo que podría habernos dado el título», dijo Regragui en la rueda de prensa posterior al encuentro.
«Era un partido equilibrado. Estábamos bien posicionados. El partido tomó otro rumbo en la prórroga. Los jugadores lo dieron todo, pero hay que aceptar la derrota», prosiguió.
Tras el penalti fallado en el último minuto del partido, «todo se volvió en nuestra contra», lamentó Regragui, señalando que la selección nacional nunca había estado tan cerca de ganar la Copa Africana de Naciones como hoy.
«El grupo volverá más fuerte», prometió el seleccionador nacional, felicitando a Senegal por haber ganado el título.
«Hemos perdido la oportunidad de vida para algunos, incluso para mí personalmente. Tenemos una generación joven que aprenderá», añadió Regragui.
«Perdimos a Igamane y terminamos el partido con diez. Probablemente sufre una lesión de ligamentos cruzados, lo que podría mantenerlo alejado de los terrenos de juego durante meses. Espero que los exámenes médicos demuestren lo contrario», subrayó.
En otro aspecto, Regragui consideró que «la imagen que se ha dado hoy en esta final no honra al fútbol africano (…)», señalando que la suspensión del partido durante varios minutos desconcentró a Díaz, clasificado como el mejor lanzador de penaltis de la selección nacional.








