Las llegadas irregulares de migrantes por vía terrestre a la ciudad de Melilla registraron un aumento relativo en los primeros meses de 2026, aunque el número total de personas continúa siendo muy reducido gracias, en gran parte, a la estrecha colaboración entre Marruecos y España en materia de control migratorio.
Según los datos provisionales correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero y el 15 de marzo de 2026, un total de 37 migrantes llegaron a la ciudad de Melilla por vía terrestre. En el mismo período de 2025, la cifra fue de 17 personas.
Esto supone 20 llegadas más, lo que representa un incremento del 117,6 % en términos relativos. Sin embargo, pese a este aumento porcentual, las cifras absolutas siguen siendo muy bajas si se comparan por las llegadas por mar a España desde varias rutas del Mediterráneo y el Atlántico.
Este nivel reducido de entradas se explica en gran medida por la cooperación operativa entre las autoridades marroquíes y españolas, especialmente en la vigilancia de las fronteras y en la lucha contra las redes de tráfico de personas.
La coordinación entre ambos países se ha convertido en uno de los pilares de la gestión migratoria en el entorno de las dos ciudades de Ceuta y Melilla, donde los dispositivos de control y la cooperación policial continúan limitando de forma significativa los intentos de entrada irregular.









