Las nuevas estadísticas demuestran que la aproximación policial no puede resolver el reto migratorio. Los datos dejan también muy claro que la cooperación de un país o dos no arregla el asunto. La inmigración es un reto mundial que necesita una aproximación multilateral. Las llegadas de los inmigrantes a España este año confirman más que España y Marruecos no pueden por sí solos frenar la inmigración. Sin la colaboración de los países subsaharianos y sin el desarrollo y la estabilidad de los africanos cualquier aproximación se queda corta.
Entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de este año han llegado a España por vías terrestres y marítimas, 56.976 inmigrantes en comparación con los 50.551 registrados en el mismo periodo de 2023, es decir, 6.425 inmigrantes más (+12,7%). Las mayoría de esos inmigrantes desembarcaron en las islas Canarias, registrando 41.425 migrantes en 610 embarcaciones, según subrayó un nuevo informe oficial español al que tuvo acceso Mares30. En mismo periodo de 2023 llegaron a Canarias 35.410 inmigrantes. Es decir, las llegadas este año (2024) aumentan en 6.015 (+17%).
A la Península Ibérica, llegaron en el mismo periodo 13.067 inmigrantes en comparación con los 13.726 registrados en 2023; es decir, unos 659 inmigrantes menos (-4.8%). En general, por vía marítima, llegaron a España 54.541 inmigrantes. La mayoría de los llegados a España lo hacen por mar.
Otros datos publicados por el medio INFOBAE, dicen que la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) maneja, en cambio, la cifra de 41.756 personas llegadas a Canarias, es decir, el 19% de los 220.647 inmigrantes que han conseguido entrar irregularmente en Europa. Según los últimos análisis con los que cuenta Frontex, el 32% de los ciudadanos africanos que llegan a Canarias proceden de Malí, el 23% de Senegal, un 9% de Marruecos y un 8% de Guinea Ecuatorial. Son las principales cuatro nacionalidades, subrayó Infobae.








