España está pasando por unos espinosos momentos por la polarización política, el acoso multidimensional, los insultos, el racismo y un cambio climático político. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, lanzó ayer por la tarde una carta a la ciudadanía en la que anunció su posible renuncia en el próximo lunes. Sánchez decidió “parar y reflexionar” en si merece la pena seguir en el cargo como presidente del Gobierno.
“Esta estrategia de acoso y derribo lleva meses perpetrándose. Por tanto, no me sorprende la sobreactuación del Sr. Feijóo y el Sr. Abascal. En este atropello tan grave como burdo, ambos son colaboradores necesarios junto a una galaxia digital ultraderechista y la organización Manos Limpias”, dijo Sánchez en la carta.
“El último episodio fueron las elecciones generales del 23 de julio de 2023. El pueblo español votó mayoritariamente por el avance, permitiendo la reedición de un gobierno de coalición progresista, en contra del gobierno de coalición del Sr. Feijóo y el Sr. Abascal que auguraban las baterías mediáticas y demoscópicas conservadoras. La democracia habló, pero la derecha y la ultraderecha, nuevamente, no aceptaron el resultado electoral”, agregó.
Pedro Sánchez deja así en evidencia a la derecha española. Alberto Nuñez Feijoo, presidente del PP, acusa a Sanchez de victimismo. Por su parte, Santiago Abascal, presidente de Vox, atacó duramente a Sánchez alegando que el jefe del Gobierno debería sentarse en el banquillo.









