Las autoridades españolas, en una operación que ha contado con la colaboración de la Oficina Anti-Estupefacientes de la Policía Nacional francesa, han desarticulado una red criminal dedicada al tráfico de drogas por vía terrestre entre España y Francia, que tenía su base de operaciones en la localidad malagueña de Mijas.
Han sido detenidas un total de 11 personas –Málaga (3), Castellón (1) y Córdoba (1)- y seis en territorio francés que conformaban una organización criminal y se han intervenido 2.692 kilos de hachís y 42 de marihuana que transportaban en camiones de gran tonelaje.
La investigación, llevada a cabo por agentes adscritos al Grupo I de Crimen Organizado -UDYCO- de la Comisaría Provincial de Málaga, contando con la colaboración de sus homólogos en la Brigada Provincial de Policía Judicial en Castellón, y de la Oficina Anti-Estupefacientes de Francia -OFAST, se inició a partir de unas informaciones que apuntaban cómo una trama de ciudadanos franceses, asentados en la Costa del Sol, se dedicarían a transportar hachís -de procedencia marroquí- con destino a territorio francés, según informó ayer domingo el Ministerio de Interior español.
Fruto de las averiguaciones, los agentes detectaron movimientos de esta red criminal en Andalucía, que había fijado su centro de operaciones en un chalet de la localidad malagueña de Mijas, utilizado como “guadería” de la droga y lugar de reuniones.









