Dakni Khadija
Han pasado casi ocho años desde la trágica muerte de Ángel Nieto, leyenda del motociclismo español, ocurrida el 3 de agosto de 2017 en un accidente de quad en Ibiza. Aunque el recuerdo del campeón sigue muy presente entre sus familiares y seguidores, en los últimos días ha vuelto a ocupar titulares por una información que ha generado confusión.
Durante el fin de semana, el periodista Sergio Garrido afirmó en el programa Fiesta que la familia del piloto estaría intentando vender una vivienda en Marruecos que perteneció a Nieto. No obstante, esta versión ha sido desmentida por el entorno más cercano del deportista, que asegura que la casa fue vendida hace años y que actualmente no poseen ninguna propiedad en el extranjero.
Según informa el periodista Saúl Ortiz en “20minutos”, la familia vendió la vivienda marroquí mucho antes del fallecimiento del piloto, y lo hizo por una elevada suma económica. La propia familia ha aclarado que no existen disputas internas y que toda la información que circula está causando dolor, especialmente a Belinda, viuda de Nieto y madre de sus hijos.
“Se habla mucho sobre todo esto y a la única que hace daño es a la viuda, porque ve el sufrimiento de todos ellos”, explican fuentes cercanas a la familia.
Actualmente, los familiares de Ángel Nieto trabajan en un proyecto que busca rendir homenaje al piloto a través de un museo dedicado a su figura. Sin embargo, el proceso avanza lentamente debido a la necesidad de apoyo institucional. “Solo queda ser pacientes”, señalan.
El accidente que le costó la vida ocurrió mientras conducía su quad con el casco desabrochado y las luces traseras cubiertas de barro, circunstancias que contribuyeron al fatal desenlace tras ser embestido por un coche. En 2013, la aparición de nuevos testigos reabrió brevemente el caso, aunque finalmente se archivó. Belinda, su viuda, llegó a un acuerdo con la aseguradora y recibió una indemnización de 900.000 euros.
La familia insiste en que no existe ninguna propiedad en Marruecos y pide respeto para no seguir alimentando rumores que solo provocan más dolor.









